El Fondo Monetario Internacional (FMI) concluyó la consulta del Artículo IV correspondiente a 2026 y destacó que Guatemala mantiene una economía sólida frente al entorno internacional, gracias a una inflación controlada, finanzas públicas estables, bajos niveles de deuda y un superávit en cuenta corriente. No obstante, señaló que el país debe acelerar las reformas estructurales para impulsar un crecimiento más sostenible.
El organismo indicó que la economía guatemalteca mantuvo un fuerte dinamismo durante los primeros meses de 2026, con una expansión de 4.5 % interanual hasta abril. Sin embargo, proyectó que el crecimiento se moderará a 3.8 % este año debido al impacto del aumento de los precios internacionales del petróleo, antes de estabilizarse alrededor del 4 % en el mediano plazo.
El FMI destacó que la inflación aumentó a 2.9 % en mayo, frente al 1.7 % registrado al cierre de 2025, impulsada principalmente por el encarecimiento del petróleo. Aun así, señaló que las expectativas inflacionarias permanecen ancladas y dentro del rango objetivo de la política monetaria del Banco de Guatemala.
En materia fiscal, el organismo informó que el déficit del Gobierno Central se amplió a 1.9 % del Producto Interno Bruto (PIB) en 2025, debido principalmente al incremento del gasto de capital. Además, subrayó que la deuda pública continúa siendo baja y sostenible, al ubicarse en el 27 % del PIB, mientras que el superávit de la cuenta corriente alcanzó 4.7 % del PIB gracias al récord de remesas familiares, que representaron el 21 % de la producción nacional.
Principales desafíos
El FMI advirtió que el principal desafío para Guatemala continúa siendo su limitada infraestructura pública y los rezagos sociales, reflejados en elevados niveles de pobreza e informalidad. En ese sentido, recomendó incrementar la inversión en infraestructura, fortalecer la administración financiera del Estado, aumentar la recaudación tributaria y mejorar la eficiencia del gasto público para elevar el potencial de crecimiento.
El organismo también sugirió avanzar en reformas para fortalecer el sistema financiero, modernizar la regulación bancaria, desarrollar el mercado de capitales, reforzar la ciberseguridad y aprobar nuevas leyes que impulsen el dinero electrónico, además de consolidar las medidas de prevención del lavado de dinero y financiamiento al terrorismo.
Entre los riesgos para la economía guatemalteca, el FMI mencionó la persistencia de altos precios de la energía, posibles restricciones comerciales y migratorias, presiones políticas internas previas a las elecciones y el impacto que podría generar el fenómeno de El Niño. Como factores positivos, destacó que una reducción más rápida de los precios del petróleo y los avances en el acuerdo comercial bilateral con Estados Unidos podrían fortalecer el crecimiento económico.
El informe también recomienda ampliar la inversión pública sin comprometer la estabilidad fiscal, reducir la dependencia de las remesas mediante mayores niveles de productividad y promover reformas en materia de transparencia, combate a la corrupción y mejora del clima de negocios.
El FMI considera que estas acciones permitirán fortalecer la confianza de los inversionistas y consolidar un crecimiento económico más inclusivo y sostenible para Guatemala.
