Bancy Hernández está listo para escribir una página inédita en el fútbol nicaragüense. El atacante, una de las figuras más constantes del balompié nacional y habitual en la selección azul y blanco, se convertirá en nuevo jugador del Deportivo Saprissa, uno de los clubes más grandes y exigentes de Centroamérica.
El movimiento fue confirmado oficialmente por el Real Estelí FC, equipo al que pertenece Hernández. El acuerdo establece un préstamo por dos años, pese a que el futbolista había renovado recientemente su contrato con el conjunto norteño.
El fichaje tiene un valor simbólico enorme. Hernández se convierte en el primer jugador formado íntegramente en Nicaragua que llega a un club de peso regional como Saprissa.
Antes pasaron por el equipo morado nombres como Óscar Duarte, Yáder Balladares o Byron Bonilla, pero todos ellos se desarrollaron futbolísticamente en Costa Rica.
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100% pinolero
Nacido en Río Blanco, Matagalpa, Hernández forjó su carrera desde abajo: Liga de Ascenso, luego Liga Primera y, finalmente, consolidación con Real Estelí.
Hoy, con 25 años, es un atacante desequilibrante, capaz de jugar por ambas bandas, atacar espacios por dentro, rematar desde media distancia y definir con potencia dentro del área.
El gran reto será la adaptación. El fútbol costarricense exige mayor rigor táctico, intensidad física y regularidad competitiva, especialmente en un club como Saprissa, donde la presión por ganar es permanente. Hernández será evaluado cada semana.
Más allá de eso, la noticia es enorme para Nicaragua. Si Bancy responde, no solo se gana un lugar en el istmo: abre una puerta para otros talentos pinoleros.







