El diputado sandinista Gustavo Porras, sancionado por violaciones a los derechos humanos, anunció a los organizaciones políticas aliadas del sandinismo a “prepararse para las elecciones de 2028”, en la cual buscan prorrogar la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo por siete años más.
La fecha es una convocatoria que desplaza los comicios previstos para noviembre de 2027 y anticipa un nuevo simulacro electoral sin participación de opositores considerados enemigos por el régimen Ortega Murillo.
Porras hizo el anuncio durante la segunda fase de consultas sobre la reforma constitucional impulsada por la familia dictatorial, ante representantes de los 14 “partidos” autorizados por el régimen. Ninguna de esas organizaciones es considerado opositor a la dictadura.
El dirigente sandinista afirmó que “habrá elecciones”, pero condicionó la participación a quienes no hayan “atentado” contra la dictadura, en referencia a opositores y críticos que el régimen acusa de promover acciones contra el poder establecido.
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Reforma extiende los mandatos
La reforma constitucional fue aprobada en primera legislatura el 1 de septiembre y modifica 13 artículos de la Carta Magna.
Entre sus principales cambios establece que los mandatos de los codictadores Ortega y Murillo pasarán de seis a siete años, al igual que los de otros cargos de elección popular y las jefaturas del Ejército y la Policía.
El dictador Ortega ha anticipado que la segunda y definitiva aprobación de la reforma se realizará el 18 de enero de 2027.
Porras, una de las principales figuras del aparato político oficialista, fue sancionado por Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea y el Reino Unido por su papel en la represión de las protestas de 2018.







