Honduras realizó este sábado el primer vuelo de su programa de siembra de nubes para intentar aumentar las lluvias en zonas afectadas por la sequía.
La aeronave despegó del aeropuerto Toncontín, en Tegucigalpa, y se dirigió hacia sectores de Reitoca y Ojojona, en el departamento de Francisco Morazán.
Julio Quiñónez, director municipal de Gestión de Riesgos de la Alcaldía del Distrito Central, explicó que el objetivo es conseguir precipitaciones adicionales a las previstas.
Sin embargo, el avión no intervendrá cualquier formación nubosa. Los especialistas deberán identificar primero nubes con suficiente humedad y condiciones atmosféricas apropiadas.
El vuelo dependerá de las condiciones del cielo
La operación utiliza la técnica conocida como siembra o estimulación de nubes. El procedimiento libera yoduro de plata sobre nubes que ya tienen potencial para producir lluvia.
Honduras prepara un programa de estimulación de nubes para favorecer las lluvias en hasta 2.3 millones de hectáreas afectadas por la sequía. Se prevén unos 20 vuelos, con prioridad en el Corredor Seco. #UnGobiernoQueHace🇭🇳 pic.twitter.com/IsNr8GBikB
— Presidencia de Honduras (@hnpresidencia) September 26, 2026
El compuesto actúa como agente de nucleación y favorece la formación de cristales de hielo y gotas dentro de las nubes.
Por ello, la técnica no crea nubes desde cero ni permite decidir dónde lloverá. Su aplicación depende de las condiciones meteorológicas disponibles.
La Secretaría de Agricultura y Ganadería indicó que el programa priorizará el Corredor Seco y cuencas relacionadas con el abastecimiento de agua.
También figuran entre las áreas de interés sectores vinculados con la represa Francisco Morazán, conocida como El Cajón, y otras zonas productivas.
El programa contempla 20 vuelos
El plan hondureño contempla alrededor de 20 vuelos durante un período de 2 a 3 meses. La cobertura proyectada alcanza hasta 2.3 millones de hectáreas.
La operación estará a cargo de la empresa mexicana Startup Renaissance, mediante un avión King Air adaptado para dispersar el material.
La inversión estimada ronda los $600,000 e incluye la operación, los insumos y el uso de la aeronave.
El programa busca apoyar zonas agrícolas y ganaderas afectadas por el déficit de precipitaciones. También pretende favorecer la recuperación de fuentes y reservas de agua.
Entre las áreas señaladas figuran el Corredor Seco, cuencas que abastecen al Distrito Central, sectores de El Cajón y el Alto Aguán.
Las autoridades no garantizan un aumento de lluvia
Startup Renaissance afirma que acumula experiencia en 35 proyectos de estimulación de lluvias. Su representante, Alejandro Trueba, reportó incrementos promedio cercanos al 60 % en experiencias anteriores.
Para Honduras, la empresa plantea como expectativa un aumento de al menos 40 % sobre la precipitación esperada.
No obstante, las autoridades hondureñas han advertido que ese porcentaje no constituye una garantía. La respuesta dependerá de la variabilidad de las condiciones atmosféricas.
Además, la cobertura de 2.3 millones de hectáreas no significa que toda esa superficie recibirá lluvia generada por el programa.
Medirán los resultados de cada intervención
Las autoridades utilizarán estaciones meteorológicas, imágenes satelitales y registros GPS para evaluar los vuelos.
El seguimiento permitirá identificar la ruta de la aeronave y las zonas donde se realizó la dispersión del yoduro de plata.
Los registros de lluvia servirán además para comparar las precipitaciones observadas con las condiciones naturales de cada nube.
Ese análisis será clave para determinar cuánto cambió la precipitación después de cada intervención.
El programa enfrentó retrasos antes del primer vuelo por la llegada y liberación aduanera de los insumos. Finalmente, las condiciones meteorológicas permitieron iniciar este sábado la operación desde Toncontín.
Honduras aplica esta estrategia en medio de un déficit de lluvias que afecta fuentes de agua, cultivos y actividades ganaderas en varias regiones del país.







