El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, urgió al Congreso a poner en marcha la ley que fija precios máximos para los combustibles.
El mandatario señaló que el diésel se acercó esta semana a $6.50 por galón. Según Arévalo, el alza afecta a las familias y la economía.
La medida ya fue aprobada por el Congreso, pero continúa en observaciones dentro del Legislativo antes de avanzar hacia su aplicación.
El Gobierno pide activar el límite
Arévalo pidió que el Decreto 2126 avance para establecer los precios máximos contemplados por la legislación.
La norma fija un límite de $5.07 para el diésel y la gasolina regular. Para la gasolina superior, establece un máximo de $5.33.
El presidente sostuvo que estos precios permitirían reducir el impacto del encarecimiento internacional de los combustibles.
Además, explicó que el Gobierno espera una estabilización de los mercados cuando disminuyan las tensiones internacionales que afectan al petróleo.
#AHORA “Las familias guatemaltecas necesitan que la ley de precios máximos de combustibles al consumidor, el Decreto 2126 comience a implementarse lo antes posible. Esta semana el precio del diésel ha alcanzado casi los 50 quetzales eso es una situación que nos afecta a todos y… pic.twitter.com/O8TXRryqjW
— Emisoras Unidas (@EmisorasUnidas) September 16, 2026
El alza golpea a familias y productores
Arévalo afirmó que las variaciones internacionales de los combustibles afectan tanto a los hogares como a las actividades productivas.
El mandatario también planteó que Guatemala debe prepararse para escenarios externos que escapan al control del Gobierno.
En ese contexto, pidió coordinar acciones entre instituciones públicas, empresas y otros sectores para contener los efectos económicos.
La sequía también presiona a la población
Durante su intervención, Arévalo abordó además los efectos de la sequía sobre las cosechas y la seguridad alimentaria.
El ministro de Desarrollo Social, Abelardo Pinto, señaló que Guatemala enfrenta una canícula prolongada e intensa.
Según Pinto, el déficit de lluvias afecta principalmente al corredor seco y otras zonas vulnerables.
El Gobierno prepara asistencia para familias afectadas y medidas destinadas a fortalecer la producción agrícola.
Además, busca mejorar el manejo de suelos y agua ante posibles nuevos impactos climáticos.







