Guatemala reactivó este miércoles la construcción del Puente Belice II, una obra de 7 kilómetros que busca mejorar la conexión vial en el norte de la Ciudad de Guatemala.
El presidente Bernardo Arévalo encabezó el acto de reanudación junto con la ministra de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda, Norma Zea.
Durante la actividad, el Gobierno anunció que la estructura pasará a llamarse Viaducto Norte. El puente principal recibirá el nombre de Ch’utb’al.
Según Arévalo, el término proviene del idioma pocomam y significa “lo que une, lo que reúne”. La denominación busca reconocer las raíces culturales de la zona.
El mandatario afirmó que la infraestructura permitirá reducir los tiempos de traslado y mejorar las conexiones entre distintos sectores de la capital.
El proyecto tendrá 2 niveles
La obra tendrá una extensión de 7 kilómetros, incluidos 270 metros correspondientes al puente principal.
El nivel superior estará destinado al tránsito vehicular. Mientras tanto, el nivel inferior contará con infraestructura preparada para el futuro paso del Metro Riel.
Además, el proyecto contempla la rehabilitación de calles y nuevas estructuras sobre la Calzada de la Paz y el río Las Vacas.
Estamos rescatando y poniendo en marcha uno de los proyectos de infraestructura más importantes del país, una obra que la corrupción dejó abandonada y que estará al servicio de los guatemaltecos. https://t.co/dmCZ1qcG7P
— Bernardo Arévalo (@BArevalodeLeon) August 26, 2026
La construcción también incluye viaductos, rampas y pasos elevados para mejorar la circulación entre las zonas 1, 6, 17 y 18.
Seguridad ante terremotos
El puente principal incorporará una armadura metálica de doble nivel, junto con estribos y pilas.
Asimismo, contará con ocho aisladores sísmicos de caucho con núcleo de plomo. Estos dispositivos ayudarán a reducir y disipar la energía provocada por movimientos sísmicos.
De esta forma, el diseño busca aumentar la seguridad estructural ante posibles terremotos.
Una obra detenida
El proyecto había sido diseñado inicialmente para ejecutarse en 3 años. Sin embargo, la falta de seguimiento y la ausencia del Certificado de Disponibilidad Presupuestaria frenaron los trabajos.
Ahora, el Ministerio de Comunicaciones retoma las obras y las gestiones necesarias para continuar el proyecto.
El Gobierno sostiene que la infraestructura permitirá mejorar la movilidad urbana y responder al crecimiento de las necesidades de transporte en la Ciudad de Guatemala.






