Estados Unidos convocó este miércoles a una reunión ministerial con representantes de gobiernos de América, Europa y Asia para coordinar acciones frente al resurgimiento del terrorismo político de extrema izquierda, al que calificó como una amenaza transnacional creciente.
La iniciativa, impulsada por el secretario de Estado, Marco Rubio, busca ampliar el intercambio de información, reforzar la cooperación entre las fuerzas del orden y fortalecer los mecanismos internacionales para combatir este tipo de organizaciones.
“Hoy, convoqué a líderes de todo el mundo para una reunión ministerial sobre el resurgimiento del terrorismo político—impulsado por una marea creciente de extremismo de izquierda violento. Juntos, debemos reconstruir nuestra arquitectura de lucha contra el terrorismo para derrotar la nueva ola de este viejo mal”, afirmó Rubio.
Según el Departamento de Estado, la amenaza está caracterizada por ataques contra ciudadanos, funcionarios públicos, policías, empresas e infraestructuras críticas. La institución sostuvo que, entre 1970 y 1980, los grupos de extrema izquierda fueron responsables del 93 % de los atentados terroristas de motivación política en Occidente y del 58 % de las muertes vinculadas con este tipo de acciones.
El informe también señala que desde 2016 se ha registrado un aumento significativo de complots y atentados atribuidos a grupos de extrema izquierda en Estados Unidos y Europa. Solo en Estados Unidos, este tipo de actores fue responsable del 63 % de los ataques o planes contra el Gobierno registrados durante 2025, además de tres de las cuatro muertes relacionadas con actos antigubernamentales.
En Europa, las autoridades estadounidenses indicaron que durante 2024 se atribuyeron 21 atentados a grupos de extrema izquierda y anarquistas, mientras que en 2025 se registraron 12 ataques de este tipo entre los 45 atentados terroristas reportados en el continente. Además, señalaron que en los últimos tres años se han incrementado los sabotajes contra redes ferroviarias, infraestructuras críticas y empresas privadas.
Como parte de su estrategia, el Departamento de Estado recordó que designó a cuatro organizaciones de extrema izquierda como organizaciones terroristas extranjeras y terroristas globales especialmente designados, al tiempo que evalúa incorporar nuevos grupos a esa lista.
La institución también destacó que el programa Recompensas por la Justicia ofrece hasta $10 millones por información que permita desarticular las redes financieras que respaldan a organizaciones terroristas de extrema izquierda. Asimismo, informó que trabaja con gobiernos aliados para restringir el desplazamiento de presuntos terroristas, fortalecer el intercambio de inteligencia y mejorar la cooperación internacional en materia de seguridad.







