El Consejo Nacional Anticorrupción de Honduras (CNA) señaló que la propuesta de reforma del sector eléctrico contiene avances importantes, pero advirtió que persisten riesgos que podrían limitar sus resultados.
La directora ejecutiva del CNA, Gabriela Castellanos, analizó el anteproyecto de ley impulsado por el Poder Ejecutivo para transformar la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE). Según expuso, la iniciativa busca enfrentar una crisis marcada por una deuda superior a $4,500 millones y pérdidas equivalentes al 38 % de la energía generada.
Nueva estructura busca corregir conflictos de interés
El CNA destacó que el proyecto fortalece a la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica mediante mayor autonomía financiera. Además, propone que un Operador del Sistema y del Mercado independiente asuma funciones clave de coordinación.
De acuerdo con Castellanos, estos cambios permitirían corregir el modelo en el que la ENEE concentraba funciones de generación, distribución y control del mercado.
Asimismo, valoró la propuesta de dividir la empresa estatal en compañías independientes de generación, transmisión y distribución para mejorar la transparencia financiera.
DISCULPEN MI CASTELLANO
Cortocircuito Institucional
El diagnóstico es mortal y no admite más demoras: la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) arrastra un pasivo superior a los 4,500 millones de dólares —equivalente a un asfixiante 11 % del Producto Interno Bruto (PIB)—,…
— Gabriela Castellanos (@GCastellanosL) June 15, 2026
Preocupación por posibles espacios para influencia política
Sin embargo, el organismo anticorrupción advirtió que algunos aspectos del proyecto podrían facilitar la injerencia política en las nuevas instituciones.
Entre las observaciones, señaló la flexibilización de requisitos para ciertos cargos regulatorios y la reducción de espacios de supervisión dentro del sistema.
También cuestionó la permanencia de la ENEE como sociedad matriz, al considerar que esa figura podría mantener estructuras burocráticas y afectar la independencia operativa de las nuevas entidades.
Sostenibilidad financiera aparece como el principal desafío
El CNA indicó que la propuesta no incorpora un plan integral para enfrentar las pérdidas económicas y la deuda acumulada del sistema eléctrico.
Según el análisis presentado, las pérdidas no reconocidas rondan los $500 millones anuales. Además, el documento no define cómo se gestionará el pasivo histórico de la empresa estatal.
Castellanos sostuvo que una transformación efectiva requiere avanzar de forma simultánea en tres áreas: reforma institucional, fortalecimiento de la gobernanza y saneamiento financiero.
Finalmente, planteó que la conducción del proceso debe recaer en una dirección ejecutiva independiente, con rendición de cuentas directa ante la Presidencia de la República y libre de conflictos de interés.







