La Copa del Mundo que organizan Estados Unidos, México y Canadá será la más grande de la historia. Por primera vez participarán 48 selecciones y se disputarán 105 partidos en 16 ciudades sede de Norteamérica.
El alcance global también marcará un nuevo récord. Bank of America calcula que más de 6,000 millones de personas interactuarán con el torneo, una cifra equivalente a tres de cada cuatro habitantes del planeta.
Los estadios también registrarán cifras históricas. Se espera la asistencia de 6.5 millones de aficionados, casi el doble de los 3.6 millones que acudieron al Mundial de Estados Unidos en 1994, hasta ahora uno de los más concurridos.
El impacto económico alcanzaría los $41,000 millones en producto interno bruto global y generaría más de 800,000 empleos en sectores como turismo, transporte, hotelería, entretenimiento y comercio.

Las aerolíneas figuran entre las principales beneficiadas. Según el informe, la distancia total recorrida por los aficionados que viajarán para asistir a los partidos podría equivaler a tres veces la distancia entre la Tierra y el borde del sistema solar.
La revolución tecnológica será otro de los grandes protagonistas. La final podría concentrar hasta el 7 % del tráfico mundial de internet, impulsada por millones de usuarios que seguirán los encuentros mediante streaming, aplicaciones móviles y redes sociales.
Además, será el Mundial más conectado de la historia. Los organizadores prevén generar más de 90 petabytes de datos directos y superar los 2 exabytes de información total gracias al uso de inteligencia artificial, análisis en tiempo real, centros de datos y plataformas digitales que acompañarán cada minuto del torneo.







