La excandidata presidencial guatemalteca Zury Ríos confirmó su regreso a la política con un mensaje difundido en redes sociales, luego de haber anunciado su retiro tras las últimas elecciones.
En un video publicado, Ríos criticó al gobierno del presidente Bernardo Arévalo y cuestionó decisiones relacionadas con salarios públicos, endeudamiento estatal y acuerdos políticos en el Congreso de Guatemala.
“Este gobierno pasará a la historia de nuestro país como un gobierno mentiroso”, afirmó la exdiputada durante su pronunciamiento.
Además, aseguró que decidió volver a la vida pública por desacuerdos con el rumbo de la actual administración. “Y por eso regresé”, expresó al cierre de su mensaje.
Trayectoria política estuvo marcada por varias candidaturas presidenciales
Zury Ríos inició su carrera en el Frente Republicano Guatemalteco, partido fundado por su padre, el exdictador militar Efraín Ríos Montt.
Fue diputada del Congreso guatemalteco durante 4 períodos consecutivos entre 1996 y 2012. Posteriormente, participó en varias campañas presidenciales, incluidas las elecciones de 2015 y 2023.
Este gobierno pasará a la historia como el que hizo todo lo contrario a lo que prometió.
Guatemala necesita un liderazgo que ponga orden, escuche a la gente y resuelva los problemas que más preocupan a los guatemaltecos. pic.twitter.com/8YOujiDvGg
— Zury Rios (@ZuryxGuate) May 24, 2026
En 2019, las autoridades electorales bloquearon su candidatura debido a una prohibición constitucional aplicada a familiares de personas que llegaron al poder mediante golpes de Estado.
Ríos mantiene una línea política conservadora y ha respaldado propuestas de seguridad estricta, además de posiciones cercanas a sectores evangélicos y de derecha. En las elecciones de 2023 compitió en primera vuelta.
Figura pública mantiene divisiones dentro del escenario político
El regreso de la excandidata ocurre en medio de un ambiente político polarizado en Guatemala. Sus simpatizantes destacan su experiencia y su discurso enfocado en seguridad y autoridad.
Sin embargo, sectores críticos mantienen cuestionamientos por su cercanía con el legado de su padre, quien gobernó Guatemala entre 1982 y 1983 durante una de las etapas más violentas del conflicto armado interno.
Efraín Ríos Montt enfrentó procesos judiciales por genocidio y crímenes contra la humanidad relacionados con operaciones militares contra comunidades indígenas mayas.







