El exdirector del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Costa Rica, Randall Zúñiga, cuestionó este martes la decisión de la Corte Plena de revocar su nombramiento y aseguró que la medida responde a interpretaciones disciplinarias incorrectas y presiones externas.
En un pronunciamiento divulgado horas después de la resolución judicial, Zúñiga afirmó que “la institucionalidad democrática” exige que las decisiones públicas se adopten con base en pruebas, legalidad y debido proceso. “No por presión mediática ni por conveniencia coyuntural”, expresó.
El exfuncionario anunció además que presentará acciones legales en la vía contencioso-administrativa para revisar la actuación de la Corte Plena y el proceso disciplinario seguido en su contra.
En su comunicado, Zúñiga rechazó los argumentos expuestos por el Poder Judicial costarricense y sostuvo que la sanción se fundamenta en una interpretación que, según él, amplía indebidamente los cargos formulados.
“Durante todo este tiempo guardé silencio por respeto al procedimiento. Sin embargo, ese silencio no puede interpretarse como aceptación de versiones incompletas o imprecisas”, indicó el exdirector del OIJ.
Zúñiga también aseguró que existen intenciones orientadas a debilitar la independencia de la Policía Judicial costarricense. “Existe una finalidad muy clara de debilitar la policía judicial y llevárselo al Ejecutivo”, manifestó.
Niega acusaciones
El exfuncionario defendió que nunca divulgó información secreta o reservada y sostuvo que las conversaciones por las cuales fue sancionado abordaban hechos que ya eran de conocimiento público a través de medios de comunicación y declaraciones institucionales previas.
“No se demostró que mi persona hubiera revelado información secreta, confidencial o desconocida públicamente de previo”, afirmó Zúñiga, quien añadió que el proceso disciplinario se centró en seis de los 50 cargos formulados inicialmente.
Además, señaló que la decisión de la Corte Plena no constituye una sanción definitiva, sino una continuación de la suspensión mientras se resuelve el expediente disciplinario en su totalidad.
La Corte Plena del Poder Judicial de Costa Rica acordó el lunes revocar por unanimidad el nombramiento de Randall Zúñiga como director del OIJ tras determinar su responsabilidad en una falta considerada gravísima relacionada con divulgación de información confidencial y afectación a la imagen institucional.
Zúñiga había sido suspendido desde octubre de 2025 mientras avanzaban investigaciones penales y disciplinarias en su contra por presuntos delitos sexuales. Actualmente enfrenta cinco denuncias, de las cuales tres fueron confirmadas por la Fiscalía costarricense.
El exdirector sostiene que las acusaciones forman parte de un “ataque político” y reiteró que ha colaborado con las autoridades judiciales, incluyendo la entrega de su teléfono celular para las investigaciones.







