La organización de Derechos Humanos Amnistía Internacional declaró este miércoles como presos de conciencia a Luis Pacheco y Héctor Chaclán, exrepresentantes de los 48 cantones de Totonicapán, al considerar que su encarcelamiento es injusto y responde al ejercicio de derechos fundamentales.
La organización sostiene que ambos líderes indígenas permanecen detenidos desde el 23 de abril de 2025 únicamente por participar en protestas pacíficas y ejercer su libertad de expresión.
“Luis Pacheco y Héctor Chaclán nunca debieron ser encarcelados. Su detención y procesamiento constituyen un castigo arbitrario por haber participado en protestas pacíficas y por representar a su comunidad. Cada día que permanecen en prisión agrava la violación de sus derechos humanos”, dijo Ana Piquer, directora para las Américas de Amnistía Internacional.
El Ministerio Público de Guatemala acusa a ambos de terrorismo, asociación ilícita y obstaculización a la acción penal por su participación en las manifestaciones de octubre de 2023, delitos que implican penas superiores a 30 años de prisión.
Al momento de los hechos, Pacheco y Chaclán ejercían funciones como autoridades comunitarias bajo los usos y costumbres del pueblo Maya K’iche’, además de ocupar cargos dentro del Consejo de Alcaldes de los 48 Cantones.
Amnistía Internacional denunció irregularidades en el proceso judicial, incluyendo retrasos injustificados, cambios de jueces y la falta de acceso completo al expediente por parte de la defensa.
También señaló que ha pasado más de un año sin que los detenidos comparezcan ante un juez para revisar su situación legal, lo que vulnera garantías procesales básicas.
La organización criticó el uso de delitos graves como terrorismo para sancionar protestas pacíficas, señalando que estas prácticas contradicen estándares internacionales de derechos humanos.
“En un país como Guatemala, cuya historia ha sido marcada por la violencia y el racismo sistemáticos en contra de los Pueblos Indígenas, recurrir a delitos graves como los de terrorismo, sedición y asociación ilícita contra representantes de los Pueblos Indígenas no es una casualidad. Estas acusaciones infundadas, que criminalizan sus formas de organización, son una manifestación más de la discriminación racial en su contra, que permanece profundamente arraigada en las instituciones de justicia”, agregó Ana Piquer.
El informe también advierte sobre un patrón de criminalización contra líderes indígenas, periodistas y defensores de derechos humanos en el país. Amnistía Internacional solicitó la liberación inmediata e incondicional de Pacheco y Chaclán, al considerar que su detención responde exclusivamente a su actividad social y comunitaria.







