Costa Rica consolida en 2026 un giro positivo en su lucha contra el narcotráfico y la violencia de los carteles, tras la firma de acuerdos de seguridad con Estados Unidos en enero y su ratificación en marzo con Kristi Noem, enviada especial para el Escudo de las Américas.
Esos acuerdos han fortalecido las capacidades operativas de la Fuerza Pública y permitido resultados récord en decomisos y una reducción sostenida de homicidios.
Datos del Ministerio de Seguridad Pública indican que, al 15 de abril, las autoridades incautaron 15,290 kilogramos de cocaína, frente a los 3,096 kilogramos decomisados en el mismo periodo de 2025.
Lea más: EE UU apoya operación antidrogas en Costa Rica con decomiso de casi dos toneladas de cocaína
Ello representa un aumento del 291 %. El incremento también se refleja en otras drogas, con alzas significativas en marihuana y crack, en medio de un despliegue más agresivo contra las redes criminales.
El ministro de Seguridad Pública, Mario Zamora, atribuyó estos resultados al fortalecimiento de las operaciones conjuntas con agencias estadounidenses como la Drug Enforcement Administration (DEA) y el Federal Bureau of Investigation (FBI), que han incrementado en más de un 300 % su participación en acciones coordinadas con autoridades locales.
“Este 2026 lo iniciamos con el pie derecho, rompiendo récords de captura de drogas (…) todo ello se traduce en una reducción significativa también de los homicidios en nuestro país”, afirmó Zamora.

Menos violencia, más presión al narco
El impacto de esta estrategia se refleja en la seguridad ciudadana.
Costa Rica registra 62 homicidios menos en comparación con el mismo periodo del año anterior, una reducción del 23 %, en un contexto en el que el país busca revertir la escalada de violencia asociada al narcotráfico.
Aunque la tasa de homicidios aún supera los 16 casos por cada 100.000 habitantes, por encima de la meta oficial de 10, las autoridades consideran que la tendencia marca un cambio relevante tras varios años de deterioro.
En este abril, el Gobierno dio un paso adicional con la instalación de una base de operaciones conjuntas, que integra a la Fuerza Pública con la DEA y el FBI.
De acuerdo con la Embajada de Estados Unidos, el contingente está integrado por agentes especializados, personal técnico y funcionarios administrativos, dotados de información en tiempo real y tecnologías de punta.
El grupo desarrollará sus labores desde la sede diplomática ubicada en Pavas, en San José, según dio a conocer la embajada.
Todo ello con el objetivo de mejorar la inteligencia, el seguimiento de estructuras criminales y la capacidad de respuesta en tierra y altamar.
Estas acciones ya generan resultados concretos, especialmente en rutas marítimas, donde recientes operativos permitieron incautaciones cercanas a una tonelada de cocaína en un solo fin de semana, así como la captura de operadores logísticos clave.
Lea más: Costa Rica participa en ejercicios policiales y militares en medio de presión del crimen organizado

Extradiciones y cooperación regional
El fortalecimiento de la cooperación también se traduce en un aumento de capturas y procesos de extradición de narcotraficantes vinculados a redes internacionales, en coordinación con autoridades judiciales de Estados Unidos.
El marco de esta colaboración se inscribe en la iniciativa hemisférica impulsada por el presidente estadounidense Donald Trump, que busca frenar el avance del crimen organizado en la región mediante operaciones coordinadas y asistencia técnica.
El presidente costarricense Rodrigo Chaves ha defendido que estos acuerdos no implican presencia militar extranjera, sino un refuerzo de las capacidades policiales nacionales frente a organizaciones criminales cada vez más sofisticadas.







