El Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (PMA) anunció el martes que ha activado medidas anticipatorias frente a los pronósticos de sequía en el Corredor Seco centroamericano, con el objetivo de que las familias más vulnerables se preparen antes de enfrentar un posible desastre.
Estas acciones, valoradas en $3.8 millones, se implementan en Honduras, Guatemala y El Salvador, beneficiando a más de 75,000 personas mediante asistencia directa y herramientas de prevención.
El plan incluye envío de mensajes con recomendaciones prácticas, transferencias monetarias, entrega de granos básicos y monitoreo constante a través de estaciones meteorológicas para anticipar impactos.
Las previsiones indican que la sequía afectará la temporada agrícola conocida como ‘la primera’, clave para la siembra de maíz, frijol y arroz durante mayo.
Si las lluvias son insuficientes o inexistentes en este período, podría generarse escasez de alimentos y un aumento en los precios, afectando especialmente a familias que dependen de la agricultura de subsistencia.
En América Central, más de nueve millones de personas enfrentan inseguridad alimentaria, muchas de ellas ubicadas en el Corredor Seco, una de las zonas más vulnerables al cambio climático.
“En América Central, donde la agricultura de subsistencia sostiene a cientos de miles de familias, la sequía puede arrasar con años de esfuerzo en cuestión de semanas”, dijo Lena Savelli, directora regional del PMA para América Latina y el Caribe.
“Prepararse con acciones anticipatorias es proteger la dignidad y el futuro de quienes dependen de la tierra”, agregó.
Los especialistas advierten que la posible intensificación del fenómeno de El Niño podría agravar la sequía en los próximos meses, elevando el riesgo de pérdidas agrícolas y crisis alimentaria en la región.







