El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió a Costa Rica sobre los efectos que el aumento de la criminalidad puede tener en el turismo, uno de los principales motores de su economía, y recomendó al Banco Central relajar su política monetaria cambiaria frente al dólar.
La advertencia fue emitida al concluir la visita de una misión técnica del organismo, encabezada por Varapat Chensavasdijai, que permaneció en San José del 25 de febrero al 9 de marzo de 2026 como parte de las consultas periódicas que el FMI realiza con sus países miembros.
En su evaluación, el organismo destacó que la economía costarricense mantiene un desempeño sólido.
El FMI estimó que el producto interno bruto (PIB) real creció un 4,6 % en 2025, impulsado por la fortaleza de las exportaciones de bienes, especialmente las provenientes del régimen de zonas francas.
Sin embargo, el informe subrayó que el incremento de la violencia vinculada al narcotráfico y al crimen organizado representa un riesgo para sectores clave como el turismo.

Homicidios suben, los dólares bajan
Desde 2022, los medios costarricenses vienen reportando asaltos, estafas, robos y crímenes contra turistas en Costa Rica, además de violencia y homicidios de sicarios y bandas del crimen organizado.
Costa Rica enfrenta desde hace varios años una crisis de seguridad que ha disparado las tasas de homicidio. El país registró 907 asesinatos en 2023, el año más violento de su historia.
En 2024 la cifra se redujo ligeramente a unos 880 casos, mientras que en 2025 se mantuvo cerca de 900 homicidios, lo que equivale a tasas cercanas o superiores a 17 asesinatos por cada 100.000 habitantes.
El FMI también señaló que la política cambiaria ha contribuido a una fuerte apreciación del colón frente al dólar. En los últimos años el tipo de cambio llegó a caer hasta niveles cercanos a los 470 colones por dólar, uno de los valores más bajos en más de una década.
Ante este panorama, el organismo recomendó al Banco Central permitir una mayor flexibilidad cambiaria para evitar distorsiones en la competitividad del país, particularmente en sectores como el turismo y las exportaciones.







