Desde 2022, Luis Cárdenas reside en el sur de Taiwán, a casi 15,000 kilómetros de su casa, donde cursa su formación como piloto aviador. El joven guatemalteco estudia en la Republic of China Air Force Academy, una institución militar de alto nivel.
Cárdenas viajó a la República de China (Taiwán) tras obtener una beca vinculada al Ejército de Guatemala. El programa le permite prepararse como oficial de la Fuerza Aérea Guatemalteca y, al mismo tiempo, estudiar ingeniería aeroespacial.
La oportunidad surgió luego de un proceso de selección interno. Desde entonces, el guatemalteco avanza en una carrera que combina exigencia académica y disciplina militar.
Rutina estricta y disciplina militar
La vida diaria en la academia sigue un horario riguroso. Sus jornadas inician a las 5:00 de la mañana hora local (3:00 de la tarde de Guatemala del día anterior) con formación y tareas básicas. Luego continúan con clases, entrenamiento físico y estudio nocturno.
“El día a día es exigente, sobre todo por las clases, porque estudio una ingeniería al mismo tiempo que me formo como oficial”, explicó Cárdenas.
Durante la semana, el tiempo resulta limitado. Sin embargo, los fines de semana ofrecen espacios breves para descansar o socializar. Estas pausas permiten equilibrar la carga académica y física.

Vida en Kaohsiung, al sur de Taiwán
Luis Cárdenas vive en Kaohsiung, la segunda ciudad más grande de Taiwán. Se trata de un centro urbano con puertos, zonas industriales y áreas costeras.
El estudiante describe la ciudad como dinámica y diversa. En trayectos cortos, se puede pasar del entorno urbano a espacios naturales, como playas o áreas abiertas.
“En 15 minutos puedes pasar de una ciudad ruidosa a estar solo en la playa y apreciar el atardecer”, comentó.
Experiencia como guatemalteco en el extranjero
Para Cárdenas, vivir en Taiwán ha sido una experiencia positiva. Destaca la relación histórica entre ambos países y la buena acogida de la población local.
“Los taiwaneses aprecian mucho a Guatemala porque han sido aliados por mucho tiempo”, señaló. Agregó que ha construido lazos cercanos con compañeros locales.
Además, la comunidad guatemalteca en la academia cumple un papel clave. En total, alrededor de 12 guatemaltecos cursan estudios en el mismo centro militar.
Comunidad y tradiciones lejos de casa
Los estudiantes guatemaltecos en Taiwán mantienen tradiciones culturales pese a la distancia. Celebran fechas importantes y organizan reuniones para compartir comidas típicas.
Entre las actividades destacan celebraciones de Semana Santa, el 15 de septiembre y las festividades de fin de año. Incluso preparan platillos tradicionales, aunque conseguir ingredientes resulta complejo.
Estas prácticas fortalecen el sentido de comunidad y reducen el impacto de la lejanía con Guatemala.

Nostalgia y vínculos con Guatemala
A pesar de su adaptación, Cárdenas reconoce que extraña varios aspectos de su país. Menciona la comida, el clima y la cercanía con su familia.
También señala la ausencia de tradiciones como la Semana Santa, las procesiones y la vida cotidiana en la capital. La distancia con amigos y seres queridos representa uno de los mayores retos.
Sin embargo, el joven mantiene contacto frecuente con su entorno familiar desde Taiwán.
Crecimiento personal y experiencia internacional
La estancia en Asia ha marcado un proceso de crecimiento personal. Cárdenas afirma que la experiencia ha influido en su carácter y en su forma de ver el mundo.
“Ha sido una experiencia que va a forjar mi forma de ser”, aseguró.
Vivir en otra cultura le permitió desarrollar independencia y adaptarse a nuevos entornos. Su formación como piloto en Taiwán representa un paso clave en su carrera militar y profesional.
Actualmente, continúa sus estudios con el objetivo de completar su preparación como piloto aviador y oficial de la Fuerza Aérea Guatemalteca.
Con información de Diario de Centro América







