El Congreso Nacional de Honduras, bajo la presidencia de Luis Redondo, se habrían gastado alrededor de 240 millones de lempiras en alquiler de vehículos de lujo (poco más de $9 millones), aunque oficialmente solo se reportaron L11.5 millones ($435 mil) en el Portal Único de Transparencia, según una investigación del medio digital ICN Investiga.
El informe periodístico señala que el Congreso destinó fondos públicos al arrendamiento de camionetas de alta gama como Toyota Prado, algunas de ellas presuntamente blindadas, sin que existiera justificación pública, registro de beneficiarios o criterios claros para su asignación.
El actual presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, basándose en un informe interno, indicó que durante esa gestión se alquilaron hasta 50 camionetas blindadas mensualmente para diputados, con un gasto estimado de L5 millones mensuales ($189,400). De confirmarse este patrón durante todo el periodo 2022-2026, el monto total ascendería a L240 millones ($9.09 millones).
Opacidad y uso discrecional de recursos públicos
La publicación de ICN muestra que, pese a las promesas de transparencia de Redondo, persiste una brecha significativa entre lo reportado y lo ejecutado. En 2025, por ejemplo, se reportaron L8,318,734.40 ($315,115) en alquiler de vehículos, lo que representa más del 72 % del total oficial del cuatrienio. No obstante, en los años anteriores las cifras fueron considerablemente menores: L1,575,797 ($59.691) en 2022, L332,980 ($12,613) en 2023 y L1,274,464 ($48,277) en 2024.
La falta de informes oficiales y la negativa de Redondo a responder solicitudes de información profundizan la sospecha de manejo discrecional. A ello se suma que, según Zambrano, el Congreso apenas sesionó un promedio de 31 días por año durante ese periodo, lo que cuestiona aún más la necesidad de alquilar vehículos costosos.
Diputados beneficiados sin transparencia
Uno de los casos señalados es el de la diputada Isis Cuéllar, quien fue vinculada en julio de 2025 al desfalco de ayudas sociales a través de Sedesol, pero aun así se le renovó el alquiler de una Toyota Prado modelo 2023. La información apunta a que este tipo de privilegios se otorgaron a diputados de diversas bancadas, principalmente del partido Libre.
El gasto fue clasificado bajo el código 22220, que corresponde al arrendamiento de vehículos terrestres y de carga, aunque el portal aclara que no se incluyó transporte aéreo.
En respuesta al escándalo, Zambrano anunció que durante su gestión no se alquilarán vehículos con recursos del Congreso Nacional.
“Tocará andar en nuestros propios vehículos”, afirmó, al destacar que eliminará este tipo de gastos para priorizar la transparencia y el uso eficiente de los fondos públicos.







