Guatemala conmemora este 29 de diciembre el 29º aniversario de la firma de los Acuerdos de Paz, que pusieron fin a 36 años de conflicto armado interno. La fecha marcó un hito histórico al cerrar un periodo de violencia que dejó más de 200 mil personas muertas o desaparecidas y millones de desplazados.
La firma ocurrió el 29 de diciembre de 1996, en el Palacio Nacional de la Cultura.
El gobierno de Álvaro Arzú y la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG) suscribieron el pacto que prometía una paz firme y duradera.
Acto conmemorativo y mensaje presidencial
Durante la conmemoración, el presidente Bernardo Arévalo participó en un acto simbólico de memoria.
“Hoy depositamos la rosa blanca de la paz, como un acto de memoria y de compromiso”, expresó el mandatario.
Arévalo señaló que la fecha invita a no olvidar el pasado reciente del país.
También afirmó que el compromiso central es evitar que la violencia vuelva a repetirse en Guatemala.
El presidente agregó que la paz debe sostenerse en la dignidad humana, los derechos humanos y la democracia.
Según indicó, la memoria histórica guía a la sociedad para no repetir los hechos del pasado.
Hoy depositamos la rosa blanca de la paz, como un acto de memoria y de compromiso con la construcción de una Guatemala donde la dignidad, los derechos humanos y la democracia prevalezcan. Hoy encendemos la luz que nos guía para no olvidar y para no repetir https://t.co/m2LITYz6t3
— Bernardo Arévalo (@BArevalodeLeon) December 29, 2025
Un acuerdo que cerró el conflicto armado interno
Los Acuerdos de Paz en Guatemala representaron el fin formal del enfrentamiento armado.
El conflicto dejó graves violaciones a los derechos humanos y retrocesos en salud y educación.
El pacto abrió un proceso de reconciliación nacional y sentó bases para la construcción institucional del país.
Sin embargo, a casi tres décadas de la firma, varios compromisos siguen pendientes.
Avances reconocidos a 29 años de la paz
Analistas, negociadores y defensores de derechos humanos coinciden en un punto central.
El cese al fuego y la desmovilización de los combatientes se cumplieron según lo acordado.
Miguel Ángel Sandoval, negociador de la paz, recordó que la desmovilización fue inmediata.
Indicó que los combatientes dejaron las armas y regresaron a sus comunidades tras un calendario definido.
Memoria histórica y tareas pendientes
Rodenas también resaltó la creación de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico.
Los informes resultantes permitieron dignificar a las víctimas y reconstruir la memoria del conflicto.
No obstante, distintos sectores advierten que las causas estructurales del conflicto siguen vigentes.
Entre ellas figuran la desigualdad social, la exclusión de los pueblos indígenas y la debilidad del sistema de justicia.
Especialistas coinciden en que la voluntad política ha sido clave y, a la vez, una deuda histórica.
El desafío actual consiste en transformar el silencio de las armas en una democracia plena y funcional.
Una fecha para la memoria y el compromiso
A 29 años de la firma de la paz, Guatemala recuerda el valor del diálogo y la reconciliación.
La conmemoración reafirma la importancia de avanzar hacia una paz firme y duradera, basada en justicia y derechos humanos.
La fecha también renueva el llamado a cumplir los compromisos aún pendientes.
El objetivo sigue siendo construir un futuro en paz para todas y todos los guatemaltecos.







