Un estudio regional publicado por la revista científica The Lancet Regional Health – Americas reveló que los suicidios entre adolescentes y jóvenes de 10 a 24 años aumentaron en América durante las últimas dos décadas, mientras varios países centroamericanos mantienen cifras preocupantes pese a algunas reducciones registradas en años recientes.
La investigación, elaborada con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), analizó estadísticas de 35 países entre 2000 y 2021 y concluyó que el suicidio sigue siendo la tercera causa de muerte entre adolescentes y jóvenes en el continente.
Dentro de la subregión de Centroamérica, México y el Caribe latino, países como México, Costa Rica y El Salvador continúan entre las naciones donde el suicidio figura entre las principales causas de muerte juvenil.
El informe detalló que Costa Rica registró una tasa de 6.22 suicidios por cada 100 mil habitantes entre personas de 10 a 24 años en 2021, mientras que El Salvador registró una tasa de 6.11 muertes y Guatemala reportó 5.82 casos. México presentó una de las cifras más altas de la subregión con 7.73 suicidios por cada 100,000 jóvenes.
Los investigadores señalaron que algunos países centroamericanos mostraron descensos sostenidos en los índices de suicidio juvenil durante el período estudiado. Guatemala presentó una reducción anual promedio de 3.05 %, Nicaragua de 3.22 % y Panamá de 3.73 %.
Sin embargo, el estudio alertó que el comportamiento regional sigue siendo preocupante debido al incremento sostenido de casos en adolescentes más jóvenes, especialmente entre los 10 y 14 años. Según los expertos, este grupo etario mostró el crecimiento más acelerado en las tasas de suicidio en toda América.
Métodos y causas
El documento también destacó diferencias importantes en los métodos utilizados. En Centroamérica, el uso de pesticidas continúa siendo una de las formas más frecuentes de suicidio juvenil. El Salvador registró un 35.6 % de casos relacionados con pesticidas, Guatemala un 23.9 % y Nicaragua un 28.4 %.
De acuerdo con el análisis, los ahorcamientos, estrangulamientos y asfixias representan el método más común de suicidio en América, al concentrar el 58.4 % de las muertes registradas entre jóvenes.
Los especialistas atribuyeron el aumento de suicidios juveniles a múltiples factores, entre ellos trastornos mentales, consumo de sustancias, violencia, pobreza, presión social y mayor exposición a riesgos digitales como el ciberacoso y contenido dañino en redes sociales.
El estudio recomendó fortalecer programas escolares de salud mental, mejorar la detección temprana de conductas de riesgo y restringir el acceso a medios letales como pesticidas y armas de fuego, especialmente entre adolescentes.
