Al menos 400 docentes y 32 empleados administrativos estarían implicados en el escándalo de falsificaciones de diplomas y títulos en el sistema educativo panameño, según denunció el Ministerio de Educación. En un par de semanas el número de implicados se duplicó.
La ministra de Educación de Panamá, Lucy Molinar, afirmó que la cantidad de docentes que han renunciado a sus cargos por estar implicados en la falsificación de diplomas se ha duplicado, alcanzando los 400 maestros y 32 administrativos implicados.
Aunque los docentes y administrativos han dejado sus puestos, “el hecho ya lo cometieron” dijo Molinar, añadiendo que los expedientes de los involucrados y las pruebas de las faltas serán enviados al Ministerio Público por el cometimiento de posibles delitos.
“Nosotros no vamos a jugar con esto. Desafortunadamente, no importa si renuncian, el hecho ya lo cometieron” aseveró la ministra.
La funcionaria aclaró que los involucrados renunciaron por solicitud del Ministerio de Educación “para evitar” que le hagan “ese daño al sistema” educativo. Hasta hace unas semanas, las autoridades de Educación registraban 200 casos, sin embargo, ahora son más de 400.
Molinar aseguró que la falsificación de títulos en Panamá era “un secreto a voces” y por esa razón, diversos sector sintieron “rabia”, cuando el gobierno de José Raúl Mulino decidió reinstalar el Sistema de Postulación en Línea (Provel), para elegir docentes por concurso.
La funcionaria detalló que las investigaciones iniciaron cuando un docente llamó al sistema para denunciar irregularidades en el proceso de capacitación, pues otro maestro colocó en su currículum que participó en cierto curso, pero que en realidad no era así.
A través de esa denuncia, el Ministerio de Educación verificó sus bases de datos y detectó a 85 personas que tenían certificados de haber participado en ciertos cursos, pero que en realidad no están registrados. Ahora el gobierno se alista a llevar el proceso ante el Ministerio Público.
