El 48% de los adultos encuestados se declaró insatisfecho o muy insatisfecho con los servicios de salud y otro 26% se mantuvo neutral. Así lo revela un estudio de Gallup para la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP), que consultó a 1.238 personas entre el 12 de agosto y el 1 de septiembre de 2026.
La diferencia entre la atención pública y privada es amplia. En el bloque de 391 respuestas sobre calidad, los hospitales y clínicas privados recibieron un 63% de calificaciones buenas o excelentes, frente al 22% de las instalaciones públicas. La distancia es de 41 puntos porcentuales en la valoración de la atención recibida.
Los medicamentos concentran algunas de las notas más bajas. Apenas el 12% calificó como buena o excelente su disponibilidad en la Caja de Seguro Social (CSS). La evaluación tampoco fue favorable para el Ministerio de Salud (Minsa), con un 19% de opiniones positivas, ni para el Hospital Santo Tomás, con un 16%.
La cifra que reporta la CSS es distinta: el 22 de julio informó de una disponibilidad nacional de medicamentos del 93% y lanzó Mi Farma Digital para consultar existencias por instalación. El indicador oficial describe el abastecimiento; la encuesta recoge la opinión sobre su disponibilidad. Son mediciones diferentes, aunque ambas se refieren al suministro de fármacos.
La red pública tiene un peso decisivo: tres de cada cuatro encuestados la utilizaron durante el último año, mientras el 32% de la muestra declaró haber recurrido a servicios privados. La satisfacción general con la salud registra sus niveles más bajos en Darién, con un 10%, Colón, con un 14%, y Panamá Oeste, con un 19%.
Las instalaciones tampoco salen bien evaluadas. En el mismo bloque de 391 respuestas, solo el 25% calificó como buena o excelente la infraestructura y el equipamiento de la CSS y del Minsa. En el Hospital Santo Tomás, la proporción baja al 18%, frente al 66% de los hospitales privados.
Las fallas operativas tuvieron una consecuencia concreta en La Chorrera. El 29 de septiembre, la CSS anunció que las cirugías de la Policlínica Dr. Santiago Barraza serían trasladadas desde el 1 de octubre a la Ciudad de la Salud y al Hospital Nicolás A. Solano. La decisión respondió al deterioro del sistema de aire y a filtraciones en paredes y ductos.
Para mejorar la gestión de medicamentos, el Minsa presentó el 27 de julio una estrategia con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo. Según el ministerio, una línea de crédito aprobada por $120 millones, con una primera operación de $40 millones, respaldará mejoras en el sistema de salud, incluida la atención en zonas rurales e indígenas.
