Honduras enfrenta un nuevo foco de preocupación por la participación de adolescentes en actividades delictivas. Los registros de la Secretaría de Seguridad muestran que las aprehensiones de menores pasaron de 891 entre enero y el 15 de agosto de 2025 a 1,161 durante el mismo período de 2026.
El incremento equivale al 30% en un año y confirma una tendencia ascendente iniciada después de 2022. Ese año se contabilizaron 568 aprehensiones; en 2023 aumentaron a 662, en 2024 llegaron a 1,052 y en 2025 cerraron en 1,489, de acuerdo con un análisis de registros oficiales realizado por La Prensa.
El fenómeno tiene además un marcado perfil juvenil: el 73% de las aprehensiones registradas corresponde a adolescentes de 16 y 17 años, mientras otro 16% involucra a jóvenes de 15 años. Los hombres concentran el 92% de los registros. Francisco Morazán y Cortés reúnen casi la mitad de las aprehensiones analizadas.
El tráfico de drogas aparece como el delito más recurrente, asociado a 4,014 aprehensiones dentro de la base histórica revisada desde 2015. Le siguen la portación ilegal de armas, con 1,626 registros; la extorsión, con 991; el robo, con 913; y la posesión de drogas, con otros 838. Una misma aprehensión puede estar vinculada a más de un delito.
La preocupación aumenta por el papel que juegan las maras y otras estructuras criminales en el reclutamiento de jóvenes. Un análisis separado de homicidios registrados entre 2014 y abril de 2026 concluyó que las rivalidades entre pandillas y grupos del crimen organizado explican el 13% de las muertes violentas cuyo posible móvil pudo ser establecido, convirtiéndose en la segunda causa identificada, detrás de las enemistades personales.
Los datos muestran que la intensidad de esa violencia ha variado con los años: los homicidios atribuidos a disputas criminales fueron 215 en 2014, escalaron a 655 en 2019 y bajaron posteriormente a 316 en 2024 y 268 en 2025. Hasta el corte disponible de 2026, las autoridades habían identificado 52 muertes relacionadas con enfrentamientos entre grupos criminales.
El panorama contrasta con la reducción general de homicidios que Honduras registra este año. El Observatorio Nacional de la Violencia reportó 2,633 homicidios durante 2025, equivalentes a una tasa de 26.2 por cada 100,000 habitantes. Entre enero y junio de 2026 se contabilizaron 1,236 casos y se proyectaba una tasa anual cercana a 24.6.
Mientras las autoridades intensifican los operativos contra la MS-13, Barrio 18 y otras organizaciones criminales, especialistas advierten que la respuesta no puede limitarse a capturas. Los datos sobre adolescentes ponen el foco también en la prevención, el acceso a educación y las condiciones que facilitan su reclutamiento por redes dedicadas al narcotráfico, la extorsión y otros delitos.
