Sargazo amenaza playas y turismo costero de Belice

Grandes acumulaciones de esta alga afectan zonas turísticas como San Pedro y Placencia, mientras hoteles y autoridades buscan alternativas para reducir su impacto ambiental y económico.

Una vista de una playa de Belice afectada por el sargazo.

La llegada masiva de sargazo se convirtió en un desafío persistente para las costas de Belice, donde grandes cantidades de esta alga flotante alcanzan las playas y generan preocupación entre turistas, hoteles y operadores que dependen de las actividades recreativas vinculadas con el mar.

Durante la última década, el sargazo pasó de ser un fenómeno estacional a ejercer una presión ambiental constante sobre diferentes zonas del Caribe. En Belice, las acumulaciones afectan sectores cercanos a su barrera de coral, declarada Patrimonio Mundial por la Unesco, mientras los vientos y las corrientes oceánicas transportan grandes concentraciones de algas hacia la costa.

Localidades turísticas como San Pedro, en Ambergris Caye, y Placencia, en el distrito de Stann Creek, enfrentan acumulaciones que pueden cubrir extensiones de playa. Al descomponerse bajo las altas temperaturas, el sargazo produce sulfuro de hidrógeno, genera fuertes olores y dificulta tanto el acceso al litoral como las actividades de baño en los sectores afectados.

El primer ministro John Briceño reconoció la situación durante su discurso sobre el estado de la nación el pasado martes, diciendo que la fuerte invasión de sargazo ha comenzado a afectar la llegada de turistas, particularmente en San Pedro, Caye Caulker, Hopkins y Placencia.

Briceño afirmó que la Junta de Turismo de Belice (BTB), con el apoyo del gobierno, ha elaborado un plan de rescate que utilizará los recursos de la BTB, junto con subvenciones y préstamos de instituciones financieras internacionales, para adquirir equipos especializados y dar respuesta al problema.

El fenómeno también representa un desafío para el turismo y la industria hotelera. Durante los períodos de mayor acumulación se han documentado cancelaciones y modificaciones de itinerarios, mientras hoteles y operadores turísticos destinan recursos a barreras flotantes, embarcaciones especializadas y equipos encargados de retirar diariamente las algas de las playas.

Beverly Wade, directora ejecutiva del Ministerio de la Economía Azul, dijo esta semana que el Gobierno de Belice y los actores del sector turístico deben trabajar juntos para establecer una solución sostenible que permita abordar la crisis del sargazo en Belice.

“El sector turístico es el que más está sufriendo en el país. El gobierno lo reconoce y estamos trabajando en comunicación con ellos para ver cómo podemos colaborar. En definitiva, no podemos hacerlo solos. El gobierno no puede abordar el problema del sargazo por sí solo; simplemente no es sostenible, y el sector privado tampoco”, sostuvo Wade.

Sin embargo, la presencia de sargazo en la costa no necesariamente impide las actividades marítimas en otras zonas. Lugares alejados de los principales puntos de acumulación continental, entre ellos el Gran Agujero Azul, el arrecife Lighthouse y los atolones Turneffe, pueden mantenerse libres de concentraciones importantes, permitiendo actividades como buceo y esnórquel.

La respuesta al problema involucra a instituciones gubernamentales, autoridades municipales y empresas privadas. La Junta de Turismo de Belice trabaja junto con organismos ambientales en mecanismos para apoyar las tareas de limpieza y disposición del sargazo, aunque el manejo de grandes volúmenes de materia orgánica en descomposición representa un desafío logístico.

También se estudian alternativas para aprovechar el sargazo en lugar de enviarlo directamente a vertederos. Investigadores y emprendedores exploran posibilidades como su transformación en compostaje agrícola, fertilizantes orgánicos y bioplásticos, aunque el material puede contener metales pesados que obligan a considerar cuidadosamente su tratamiento y utilización.

Las mayores acumulaciones de sargazo históricamente se registran entre abril y agosto, aunque los cambios en las corrientes oceánicas pueden provocar llegadas durante otros meses. Ante esa variabilidad, el monitoreo de las condiciones costeras se ha convertido en una herramienta importante para viajeros y empresas turísticas de Belice, que continúan adaptándose a un fenómeno con consecuencias ambientales y económicas.

El sargazo es un tipo de alga marina parda que flota en la superficie del océano. A diferencia de muchas algas, no necesita estar pegada al fondo del mar para vivir.

 

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