San Salvador apuesta por el metrocable mientras sigue pendiente una solución de transporte masivo

Con una inversión estimada de $110 millones, el Ejecutivo salvadoreño desarrolla la primera línea de un sistema de transporte por cable que conectará un distrito de la zona norte (Mejicanos) con el Centro Histórico de la capital.

Instalación de una de las Torres que sostendrá el metro cable de San Salvador.

El Gobierno salvadoreño mantiene como una de sus principales apuestas para el transporte público la construcción del metrocable de San Salvador. Este es un teleférico adaptado como un sistema de transporte público masivo en zonas urbanas, que busca reducir los tiempos de viaje y ofrecer una nueva alternativa de movilidad en la capital.

La iniciativa forma parte del Plan de Movilidad Urbana impulsado por la administración del presidente Nayib Bukele. El proyecto pretende atender el creciente congestionamiento vehicular en el Área Metropolitana de San Salvador. En esa zona, miles de personas enfrentan largos desplazamientos diarios entre sus hogares, centros de estudio y lugares de trabajo.

Según datos oficiales, la primera línea requerirá una inversión cercana a los $110 millones. Además, conectará el sector de Zacamil, en el distrito de Mejicanos (norte), con el Centro Histórico de San Salvador mediante un recorrido de 3.55 kilómetros.

El sistema tendrá capacidad para movilizar hasta 7,000 pasajeros por hora mediante 153 góndolas y operará durante 18 horas continuas cada día. Además, las autoridades estiman que el tiempo de viaje disminuirá de más de una hora a entre 14 y 15 minutos. Esto supondrá un beneficio potencial para unas 200,000 personas.

Al presentar la visión del proyecto, el presidente Nayib Bukele afirmó: “Estamos transformando el transporte público de nuestro país. El Metrocable no solo modernizará la forma en que miles de salvadoreños se movilizan todos los días, sino que les devolverá tiempo de vida, calidad de tiempo con sus familias y dignidad en sus traslados”.

Asimismo, el mandatario sostuvo que la estrategia busca ofrecer alternativas al uso del vehículo particular. “No se trata solo de construir calles, sino de crear alternativas eficientes donde la gente no tenga que pasar dos horas atrapada en el tráfico para llegar a su trabajo o centro de estudio”, expresó.

La primera línea conectará zonas residenciales, universitarias y administrativas

El recorrido contempla 4 estaciones ubicadas en Zacamil (una de las colonias más populosas del país), la Universidad de El Salvador, el Centro de Gobierno y el sector del Parque Cuscatlán. Esta última estación está cercana a la calle Rubén Darío.

El Ejecutivo sostiene que esta conexión facilitará el acceso entre áreas con alta concentración de población, estudiantes y trabajadores. Asimismo, el proyecto busca integrarse con otras obras de infraestructura vial y futuras rutas alimentadoras del transporte colectivo.

Por su parte, el ministro de Obras Públicas, Romeo Rodríguez Herrera, informó que continúan los trabajos de cimentación y pilotaje para instalar entre 22 y 23 torres que sostendrán el sistema de cable.

“Estamos avanzando con las obras de cimentación y pilotaje. Para garantizar la seguridad y la calidad técnica del sistema, contamos con el apoyo y suministro de empresas especializadas de origen francés, referentes mundiales en transporte por cable”, señaló el funcionario.

El antecedente del sistema integrado de transporte

El proyecto surge en un contexto marcado por el fracaso del Sistema Integrado de Transporte del Área Metropolitana de San Salvador (Sitramss), una iniciativa inaugurada en 2014 con el objetivo de ofrecer un servicio de autobuses rápidos mediante carriles exclusivos.

El sistema operó, pero los analistas consideran que fue una muy buena idea (impulsada en la administración de Mauricio Funes) ejecutada pésimamente por cuestiones políticas.  Con el paso de los años enfrentó problemas legales, financieros y administrativos que limitaron su funcionamiento.

Finalmente, las operaciones fueron suspendidas en 2020 y la infraestructura dejó de utilizarse como un sistema integrado de transporte masivo. Desde entonces, la capital salvadoreña continúa sin una red de transporte colectivo de alta capacidad que atienda la demanda de movilidad urbana.

Las autoridades proyectan ampliar la red hacia otros puntos del país

El Ministerio de Obras Públicas también prevé nuevas líneas una vez concluya la primera etapa del metrocable.

Entre los proyectos mencionados por las autoridades figuran conexiones hacia el volcán de San Salvador, en el sector de El Boquerón, así como otra ruta hacia Panchimalco y la Puerta del Diablo.

Según el ministro Rodríguez Herrera, la primera línea constituye el inicio de un sistema que podría extenderse a otras zonas urbanas y turísticas en los próximos años.

“La primera línea entre Mejicanos y el Centro Histórico es solo el comienzo. Proyectamos ampliar el sistema hacia zonas turísticas y de gran afluencia como El Boquerón y el sector de Panchimalco”, agregó el funcionario.

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