El movimiento salvadoreño “Somos El Espino” ha recolectado más de medio millón de firmas para demandar al gobierno salvadoreño que frene la construcción que ejecuta China en el bosque protegido “El Espino” para la edificación de un Centro de Ferias y Convenciones (Cifco).
Los jóvenes del movimiento publicaron un vídeo en el que le piden al presidente Nayib Bukele que así como cambió El Salvador en otras áreas, que así decida proteger “El Espino” y frenar la construcción del gobierno de la República Popular China en el último pulmón que le queda a la capital.
Argumentan que el bosque cumple varias funciones: da sombra, reduce el calor y guardar en su suelo agua. Además, que en el habitan diferentes especies de animales. El movimiento ha recolectado ya más de 500,000 firmas de salvadoreños y extranjeros que no están de acuerdo en el proyecto.
“Presidente hagamos un legado que incluya un desarrollo de la mano de la conservación de uno de los últimos ecosistemas de San Salvador. Por favor, salvemos el pulmón” instaron a Bukele los jóvenes que promueven la conservación de El Espino.
Durante la última semana, el movimiento ha lanzado una nueva campaña denominada “Salvemos El Espino: protejamos el pulmón de San Salvador”, a la que diferentes creadores de contenido salvadoreño se han unido para exponer por qué se debe frenar la construcción en el bosque.
Los jóvenes han enfatizado que no son un grupo político, sino que buscan más miembros para el movimiento y salvar El Espino, pues consideran que el gobierno debe aumentar el terreno declarado protegido y así, disminuir la zona urbanizable.
Para la construcción del nuevo Cifco en El Salvador, la Asamblea Legislativa decidió transferir 55,711 metros cuadrados de terreno para este proyecto. Organizaciones ambientalistas han asegurado que para construcción se tendrán que talar miles de árboles.
Los jóvenes han expuesto que el proyecto conllevaría alteraciones en el ecosistema, daño a la flora y a la fauna. Aumento de las inundaciones en la capital por la pérdida de recarga hídrica en el suelo. Los miembros de “Somos El Espino” han llegado varias veces a la Asamblea Legislativa, pero no han logrado ser recibidos por el oficialismo que suma la mayoría.
