Más de 2 millones de personas participan este fin de semana en la tradicional Romería hacia la Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles, en la ciudad de Cartago, al sur de San José, una de las peregrinaciones católicas más numerosas de América Latina y la mayor manifestación religiosa de Costa Rica.
Miles de romeros continúan llegando al santuario para agradecer favores, cumplir promesas o pedir protección a la Virgen de los Ángeles, conocida popularmente como “La Negrita” y declarada patrona de Costa Rica en 1824, una devoción que se mantiene vigente dos siglos después.
La peregrinación alcanza su punto culminante entre el 1 y el 2 de agosto, aunque las celebraciones se extienden durante más de diez días y atraen a fieles procedentes de todas las provincias del país, así como a visitantes de Nicaragua, Panamá, Honduras, Guatemala, El Salvador, Estados Unidos, Canadá y varios países europeos.
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Promesas y milagros
Muchos peregrinos recorren a pie los 22 kilómetros que separan San José de Cartago, mientras otros caminan durante varios días desde regiones más alejadas.
Al llegar a la Basílica, numerosos fieles completan los últimos metros de rodillas como muestra de penitencia o agradecimiento antes de visitar la imagen de la Virgen y la roca donde, según la tradición católica, apareció en 1635.
La historia de esta celebración se remonta a casi cuatro siglos, cuando, de acuerdo con la tradición, una joven encontró una pequeña imagen de piedra de la Virgen María con el Niño Jesús en Cartago.
Con el paso del tiempo, el lugar se convirtió en el principal santuario católico del país y dio origen a una de las expresiones de fe más representativas de Centroamérica.
Millones veneran “a La Negrita”
La magnitud de la Romería obliga cada año a desplegar uno de los mayores operativos de seguridad y asistencia del país, con la participación de la Fuerza Pública, la Policía de Tránsito, la Cruz Roja Costarricense, el Cuerpo de Bomberos, servicios de salud y cientos de voluntarios que brindan atención médica, hidratación y orientación a los caminantes.
Las autoridades sanitarias también hicieron un llamado a los romeros para extremar las medidas de prevención ante el aumento de enfermedades respiratorias, por la época lluviosa; por ello recomendaron mantener una adecuada higiene, hidratarse, utilizar calzado apropiado y buscar ayuda médica en caso de emergencia.
Además de su dimensión religiosa, la Romería representa uno de los acontecimientos culturales y sociales más importantes de Costa Rica.
Durante varios días, Cartago recibe a millones de visitantes y cientos de voluntarios que ofrecen agua, alimentos y asistencia a los caminantes, en una tradición que combina fe, identidad nacional y solidaridad, y que ha logrado mantenerse viva a lo largo de casi cuatro siglos.
