El monitoreo satelital realizado en Centroamérica detectó más de 7,300 focos de calor durante mayo, en medio de un período crítico marcado por altas temperaturas y condiciones secas que favorecen la propagación de incendios forestales en la región, según el Observatorio de Recursos Naturales de Centroamérica.
Los registros fueron identificados mediante los sensores satelitales VIIRS y MODIS, utilizados para detectar actividad térmica en tiempo real. El análisis regional señala que Guatemala, Honduras y Nicaragua presentan las mayores concentraciones de focos de calor en territorio centroamericano.
El Observatorio de Recursos Naturales de Centroamérica advirtió que entre el 11 y 12 de mayo se registró uno de los períodos de mayor actividad térmica en la región, elevando el riesgo de incendios forestales y afectaciones ambientales en distintos ecosistemas.
Las imágenes satelitales muestran actividad térmica dentro y en los alrededores de áreas protegidas, reservas forestales y corredores biológicos, una situación que amenaza directamente la biodiversidad, las fuentes de agua y los ecosistemas tropicales de Centroamérica.
Además, el impacto podría extenderse a comunidades rurales cercanas a las zonas afectadas, debido al avance del fuego, la contaminación del aire y el deterioro ambiental provocado por las altas temperaturas.
El observatorio regional explicó que el monitoreo permanente permite identificar tendencias, zonas prioritarias y posibles escenarios de riesgo para fortalecer las acciones de prevención y respuesta ante incendios forestales.
Las condiciones climáticas actuales, combinadas con la sequedad del suelo y el aumento de las temperaturas, han incrementado la vulnerabilidad ambiental en buena parte de la región centroamericana durante las primeras semanas de mayo.
Las autoridades y organizaciones ambientales reiteraron el llamado a evitar quemas agrícolas y actividades que puedan generar incendios, especialmente en áreas forestales y zonas protegidas donde el daño ecológico podría ser irreversible.
