Belice alberga actualmente a 2,361 refugiados y solicitantes de asilo, la mayoría originarios de El Salvador, Honduras y Guatemala, quienes han huido de la violencia y la inestabilidad que golpea a sus países.
Entre octubre y diciembre de 2025, el Departamento de Refugiados del país registró a 45 nuevos solicitantes de asilo, mientras que 58 personas recibieron asesoría legal y acompañamiento por parte de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), según datos oficiales divulgados esta semana.
Belice es firmante de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951 y su legislación interna se rige por la Ley de Refugiados, que establece el marco nacional de protección para quienes se ven forzados a huir de sus países.
ACNUR mantiene una colaboración estrecha con las autoridades beliceñas para fortalecer el sistema de asilo, mejorar el acceso a los derechos y fomentar la integración de estas personas dentro del tejido social.
El trabajo conjunto incluye asistencia técnica, financiamiento para capacitaciones del personal del Departamento de Refugiados y del Comité de Elegibilidad para Refugiados, así como esfuerzos para impulsar reformas legales que reduzcan el riesgo de apatridia.
Además, la agencia internacional colabora con diferentes ministerios para garantizar que los refugiados tengan acceso a los servicios básicos nacionales, como salud, educación y protección social.
