Las emergencias provocadas por la época lluviosa de 2026 en Guatemala han dejado 15 personas fallecidas y 89,907 afectadas, según el informe general de la Secretaría Ejecutiva de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), actualizado a las 7:00 de la mañana de este domingo 23 de agosto.
El consolidado de la institución registra 1,144 emergencias desde el inicio de la temporada de lluvias, el 19 de abril. Además, reporta 17,345 familias afectadas y otras 9,493 damnificadas como consecuencia de los diferentes eventos registrados en el territorio guatemalteco.
La Conred señala que 21,564 personas han tenido que ser evacuadas y 1,312 permanecen albergadas. El balance incluye también 26 personas heridas, 14 hospitalizadas y una desaparecida.
Las viviendas figuran entre las infraestructuras más golpeadas. El reporte contabiliza 262 viviendas con daños leves, 9,032 con daños moderados y 199 con daños severos, mientras otras 225 permanecen en riesgo. Hasta la fecha de actualización del informe no se registraban viviendas destruidas.
Las inundaciones constituyen el principal tipo de emergencia y representan el 33.8 % del total reportado, seguidas por las caídas de árboles, con 19.3 %; los fuertes vientos, con 13 %; y los deslizamientos, con 11.6 %. Los derrumbes representan otro 4 % de las incidencias contabilizadas.
La infraestructura pública también acumula daños durante la temporada. La Conred registra 346 carreteras, 24 puentes y 32 escuelas afectadas, además de 13 edificios públicos y 12 puntos de la red de energía. Asimismo, tres puentes han resultado destruidos.
Por departamentos, Alta Verapaz registra la mayor cantidad de emergencias, con 339, seguido de Izabal con 105 y Guatemala con 100. Quetzaltenango acumula 79 incidentes, Sacatepéquez 61 y Quiché 52, mientras que el resto se distribuye entre los demás departamentos del país.
El informe de la Conred refleja que las lluvias continúan generando afectaciones humanas y materiales en Guatemala, principalmente por inundaciones, caída de árboles, fuertes vientos y deslizamientos, mientras las instituciones mantienen el seguimiento de las emergencias durante la temporada lluviosa.
