El juicio masivo contra 486 cabecillas de la MS-13 llegó a su segunda semana en medio de la expectación general. El proceso también enfrenta críticas, mientras el Gobierno defiende su desarrollo.
Este lunes continuó la audiencia única abierta contra los acusados por delitos ordenados y ejecutados a nivel nacional entre 2012 y 2022.
Las autoridades los vinculan con más de 47,000 crímenes. Entre estos figuran más de 29,000 homicidios, además de otros relacionados con el crimen organizado.
Peritajes refuerzan acusaciones de la Fiscalía
Durante la jornada, analistas de la División Élite contra el Crimen Organizado presentaron conclusiones técnicas. Estas pruebas buscan corroborar la participación directa de cada acusado en los hechos investigados.
Además, los expertos detallan cómo la estructura criminal operaba en diferentes territorios del país. Según los peritajes, los cabecillas mantenían control sobre zonas específicas.
#CombateAPandillas | Este día, continúa la audiencia única abierta contra 486 ranfleros y cabecillas la MS-13 por delitos ordenados y ejecutados a nivel nacional, entre 2012 y 2022.
Durante esta jornada, analistas expertos de la División Élite contra el Crimen Organizado… pic.twitter.com/tnCqklefJY
— Fiscalía General de la República El Salvador (@FGR_SV) April 27, 2026
Evidencia clave: información extraída de un celular
Uno de los elementos centrales del proceso es el análisis de un teléfono celular incautado a un pandillero. Este peritaje permitió reconstruir la forma de operación de la MS-13.
La información revela los métodos de comunicación interna y la organización de los grupos. También expone cómo coordinaban acciones criminales en distintas regiones.
Testimonios revelan mecanismos para autorizar homicidios
Un testigo explicó que los pandilleros utilizaban el término “válvula” para autorizar asesinatos. Este término se aplicaba principalmente a ataques contra miembros de la Policía Nacional Civil y del Ejército.
Según el testimonio, los criminales identificaban a las víctimas y tomaban fotografías. Luego enviaban las imágenes a grupos internos para solicitar aprobación.
Posteriormente, los cabecillas o “ranfleros” emitían una autorización conjunta antes de ejecutar los homicidios. Este proceso evidencia una estructura organizada y jerárquica.
Fiscalía expone estructura y cadena de mando
En esta etapa del juicio, la Fiscalía General de la República presenta pruebas documentales y testimoniales. Estas evidencias detallan los procedimientos utilizados para ordenar asesinatos.
Las autoridades sostienen que la MS-13 operaba bajo una cadena de mando clara. Cada acción requería validación interna, lo que refuerza la acusación de crimen organizado.
El juicio masivo continúa como uno de los procesos más relevantes contra pandillas en El Salvador. Las audiencias seguirán en los próximos días con la presentación de más pruebas.
