El ministro de Seguridad de Panamá, Frank Ábrego, reconoció este lunes que la situación de seguridad del país se ha deteriorado debido al incremento del narcotráfico que ha generado disputas entre bandas locales, lo que deriva en mayor violencia en las calles.
“Tenemos que entender que Panamá no es el Panamá de hace 10, 20 o 30 años. No le podemos seguir vendiendo al panameño de a pie que nosotros vivimos en una sociedad bonita y perfecta. Tenemos que cuidarnos”, dijo Ábrego en una entrevista con el diario La Estrella de Panamá.
La semana pasada, Alexis Ábrego aseguró que “el 76% de los homicidios que se cometen en Panamá tienen que ver con el crimen organizado, de acuerdo a las estadísticas que se llevan en la Policía Nacional, el Ministerio de Seguridad y el Ministerio Público”.
“Los hechos recientes responden a rupturas entre pandillas y subgrupos criminales focalizadas en sectores específicos previamente identificados por los organismos de seguridad”, dijo Ábrego.
El funcionario aseguró que el Gobierno ha reforzado su estrategia para combatir la criminalidad mediante el Plan Firmeza, una coordinación entre todas las fuerzas de seguridad para enfrentar a las organizaciones delictivas.
Ábrego detalló que en los primeros meses del año las autoridades han incautado cerca de 31 toneladas de droga, superando las aproximadamente 26 toneladas decomisadas en el mismo período del año anterior, lo que refleja un crecimiento acelerado de la actividad ilícita.
Además, indicó que más del 76 % de los homicidios registrados en el primer trimestre están vinculados a miembros de bandas criminales, por lo que se han focalizado operativos en zonas como Colón, San Miguelito, Panamá Norte y el área este de la capital.
Sobre el sistema judicial, el ministro expresó preocupación por las medidas cautelares aplicadas a detenidos por narcotráfico. “Para nosotros es casi imposible que esta persona pueda salir de la cárcel”, señaló, al referirse a capturas con grandes cantidades de droga.
El funcionario defendió también la inversión en equipamiento de seguridad, incluyendo aeronaves como los Super Tucano, destinados a ampliar la vigilancia en el mar territorial y reforzar operaciones contra el narcotráfico.
En cuanto a la infraestructura tecnológica, confirmó que el país analiza la adquisición de un sistema de radares, cuyo costo podría oscilar entre $500 millones y $800 millones, con apoyo técnico de Estados Unidos y otros países aliados.
Ábrego destacó que Panamá mantiene cooperación internacional en materia de seguridad, especialmente con Estados Unidos, Colombia y países europeos, en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado.
Respecto a denuncias por violaciones a derechos humanos durante operativos, afirmó que las investigaciones realizadas junto a la Defensoría del Pueblo y el Ministerio Público no han encontrado responsabilidad comprobada de agentes policiales.
El ministro además subrayó la importancia de la prevención, señalando que el Gobierno invierte cerca de $5 millones anuales en programas para jóvenes en riesgo, con el objetivo de alejarlos del crimen y facilitar su inserción educativa y laboral.
