La libertad de prensa enfrenta un escenario cada vez más adverso en Centroamérica. El IV Informe sobre el Estado de la Libertad de Expresión y el Periodismo, elaborado por el Programa de Libertad de Expresión y Derecho a la Información (Proledi) de la Universidad de Costa Rica y la Fundación Heinrich Böll Centroamérica, concluye que Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua registran un deterioro sostenido de las condiciones para el ejercicio del periodismo.
El documento advierte que las agresiones contra periodistas ya no se limitan a amenazas o ataques físicos.
En la región se observa un incremento de la judicialización, campañas de desprestigio, restricciones al acceso a la información pública, vigilancia, discursos estigmatizantes y otras formas de presión que generan un ambiente de autocensura y dificultan el trabajo de los medios de comunicación.
Uno de los principales hallazgos del informe es que los actores político-institucionales continúan siendo la mayor fuente de hostigamiento contra la prensa.
Presidentes, funcionarios, dirigentes políticos y estructuras estatales aparecen con frecuencia entre los responsables de acciones que buscan desacreditar, intimidar o limitar la labor periodística, una tendencia que, según los investigadores, se ha consolidado en los últimos años.
Nicaragua: el peor escenario
El estudio también identifica diferencias entre los países, aunque advierte que todos comparten señales de retroceso. Nicaragua mantiene el escenario más crítico, marcado por el cierre de medios y el exilio de periodistas, mientras que en El Salvador, Guatemala y Honduras persisten denuncias por presiones institucionales, procesos judiciales, amenazas y obstáculos para obtener información pública.
Costa Rica, históricamente considerada una referencia regional en materia de libertad de expresión, también muestra indicadores de deterioro, especialmente por el aumento de la polarización y los ataques verbales contra la prensa.
En Honduras, el informe coincide con advertencias recientes de organizaciones nacionales sobre el incremento de las agresiones contra periodistas.
El Comité por la Libre Expresión (C-Libre) documentó 41 ataques contra comunicadores, medios y defensores de derechos humanos durante el primer cuatrimestre de 2026, un aumento del 46,4 % respecto al mismo período del año anterior.
Entre los casos predominan las intimidaciones, la obstrucción al acceso a la información y el uso de procesos judiciales como mecanismo de presión.
Los autores del informe sostienen que el debilitamiento de la libertad de prensa representa un desafío para toda Centroamérica, ya que limita el acceso de la ciudadanía a información independiente y reduce los mecanismos de control sobre el poder público.
Por ello, instan a los gobiernos de la región a fortalecer las garantías para el ejercicio periodístico, proteger a los comunicadores y garantizar un entorno donde la libertad de expresión pueda ejercerse sin temor a represalias.
