Honduras reportó 268 casos de tortura y otros malos tratos durante el último año analizado por el Índice Global de la Tortura, elaborado por la Organización Mundial Contra la Tortura (OMCT). La cifra forma parte del diagnóstico que ubica al país en la categoría de riesgo alto dentro de esta evaluación internacional.
El informe señala que las denuncias están relacionadas principalmente con actuaciones atribuidas a integrantes de las fuerzas de seguridad y advierte que las víctimas todavía enfrentan dificultades para acceder a la justicia. Para la OMCT, la impunidad sigue siendo uno de los principales retos para reducir estos hechos.
Aunque Honduras no recibió la calificación más crítica del índice, la organización considera que persisten condiciones que favorecen el riesgo de tortura y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes. Entre ellas menciona deficiencias institucionales y limitaciones para garantizar investigaciones independientes.
El estudio también pone el foco en el funcionamiento de los centros de detención y en la necesidad de fortalecer los mecanismos encargados de supervisar el trato que reciben las personas privadas de libertad. Según la evaluación, estos controles son esenciales para prevenir abusos y garantizar el respeto a los derechos humanos.
Otro de los aspectos señalados por la OMCT es la importancia de reforzar la independencia de las instituciones encargadas de investigar las denuncias y sancionar a los responsables cuando se comprueban actos de tortura o malos tratos. El organismo sostiene que sin procesos efectivos la impunidad tiende a perpetuarse.
El Índice Global de la Tortura es una herramienta que evalúa el riesgo de que ocurran estos abusos a partir de indicadores como el marco legal, el acceso a la justicia, las condiciones de detención y la capacidad del Estado para prevenir y castigar estos delitos. No mide únicamente el número de denuncias, sino también las condiciones que pueden facilitar su ocurrencia.
La publicación del informe coincide con la inclusión de El Salvador y Nicaragua entre los países centroamericanos con las evaluaciones más preocupantes del índice. En el caso de Honduras, la OMCT considera que avanzar en la prevención, fortalecer la rendición de cuentas y mejorar la protección de las víctimas serán claves para reducir el nivel de riesgo identificado por el estudio.
