La familia del expresidente hondureño Juan Orlando Hernández rechazó las acusaciones formuladas por el exmandatario Porfirio “Pepe” Lobo Sosa y aseguró que no existe evidencia que vincule al exgobernante con asesinatos.
En un pronunciamiento difundido este viernes, la familia Hernández García calificó los señalamientos como “graves e infundados”. Además, pidió a las autoridades hondureñas investigar los hechos mencionados en las declaraciones públicas de Lobo.
Según el comunicado, los registros del juicio en la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva Yorkestablecen que no existe evidencia que relacione a Hernández con asesinatos mencionados durante el proceso judicial.
Citan declaraciones del juez Kevin Castel
El pronunciamiento cita la audiencia de sentencia realizada el 26 de junio de 2024 en Nueva York. Durante esa sesión, el juez federal Kevin Castel indicó que no había base para concluir que Hernández estuviera vinculado con el asesinato de Nery Orlando López Sanabria, conocido como Magdaleno Meza.
De acuerdo con la familia, el juez señaló que “no hay evidencia” que permita atribuir responsabilidad a Hernández o a su hermano, Tony Hernández, en ese crimen.
Además, el juez afirmó que no atribuyó ese asesinato al expresidente al momento de dictar sentencia.
Ante las graves e infundadas acusaciones del expresidente Porfirio “Pepe” Lobo Sosa contra Juan Orlando Hernández
MANIFESTAMOS y SOLICITAMOS:@MP_Honduras pic.twitter.com/ZR67Zrio1j— Juan Orlando H. (@JuanOrlandoH) March 13, 2026
Según el comunicado, estas afirmaciones del tribunal demuestran que no existe fundamento judicial que vincule al exmandatario con ese homicidio.
Niegan relación con la muerte de Said Lobo
La familia también rechazó cualquier relación entre Hernández y los hechos en los que murió Said Lobo, hijo del expresidente Pepe Lobo.
El comunicado indica que el 14 de julio de 2022, fecha del asesinato, Hernández se encontraba detenido en una prisión federal en Brooklyn, Nueva York.
Según la familia, el exgobernante estaba bajo monitoreo permanente y con comunicación estrictamente limitada durante su reclusión.
Por esa razón, el pronunciamiento sostiene que resulta falso vincularlo con ese hecho.
Señalan contradicciones con registros del juicio
La familia Hernández García afirmó que las acusaciones recientes contradicen los registros oficiales del juicio en Nueva York.
El documento explica que, cuando ocurrió la muerte de Said Lobo en 2022, aún no se conocía que Fabio Lobo sería testigo en el proceso judicial contra Hernández.
Según el comunicado, únicamente los fiscales estadounidenses y agentes de la DEA conocían la identidad de los testigos.
Además, sostiene que la Fiscalía de Estados Unidos presentó el 16 de enero de 2024 una moción in limine. En ese documento informó que el testigo identificado como CW3, posteriormente revelado como Fabio Lobo, comparecería en el juicio.
La familia afirma que ese dato se conoció casi dos años después del asesinato de Said Lobo.
Solicitan investigación del Ministerio Público
En el pronunciamiento, la familia Hernández García pidió al Ministerio Público de Honduras investigar los hechos y revisar información mencionada durante el juicio.
Entre las solicitudes, plantean revisar informes del FBI y de la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC)relacionados con la muerte de Said Lobo.
También pidieron gestionar asistencia judicial internacional para obtener la moción presentada el 16 de enero de 2024 y el reporte completo del FBI mencionado en una audiencia del 18 de enero de 2024.
Denuncian amenazas contra la familia
El comunicado también señala que la familia Hernández ha recibido amenazas de muerte desde 2022.
Según el pronunciamiento, esas amenazas provendrían de organizaciones criminales y fueron mencionadas por Hernández ante el juez Kevin Castel durante el juicio.
La familia indicó que información proporcionada por el FBI alertaba sobre posibles atentados contra miembros de su entorno y contra otras figuras públicas.
Finalmente, la familia expresó solidaridad con la familia Lobo por la muerte de su hijo. Sin embargo, reiteró su rechazo a las declaraciones del expresidente Pepe Lobo.
El comunicado sostiene que el dolor por la pérdida no debe servir como base para acusaciones sin pruebas.
Además, la familia responsabilizó públicamente al exmandatario por cualquier situación que ponga en riesgo su seguridad debido a sus declaraciones.
Hernández, condenado a 45 años de prisión en Estados Unidos por narcotráfico, pero indultado, gobernó Honduras de 2014 a 2022. Lobo fue presidente de 2010 a 2014.
