El director del Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (CENAOS), Francisco Argeñal, advirtió que 2026 se perfila como uno de los años más calurosos y secos para Honduras, con sectores donde la sequía incluso supera las condiciones observadas durante el fuerte fenómeno de El Niño de 2015.
La situación se refleja especialmente en el corredor seco, donde algunas zonas únicamente registraron nueve días con precipitaciones durante los últimos 70 días. Argeñal atribuyó este comportamiento a una intensa canícula asociada con El Niño, que provocó una reducción considerable de las lluvias y favoreció temperaturas extremas.
En Choluteca, por ejemplo, se reportaron recientemente temperaturas de hasta 42 °C, mientras Tegucigalpa alcanzó 33.1 °C el pasado 1 de septiembre. Esta última medición representa la segunda temperatura más alta registrada por CENAOS para la capital hondureña desde que comenzó su serie histórica en 1951.
La falta de precipitaciones también mantiene amplias extensiones de terreno con poca cobertura vegetal, una condición que facilita un mayor calentamiento del suelo durante jornadas con escasa nubosidad. “Por lo general, a finales de agosto, siempre tenemos ya restablecida la temporada de lluvias en la parte postrera y los suelos no tienden a estar tan desnudos como estan en este momento, donde practicamente el cesped o el sacate de alguna manera mitiga el calentamiento del suelo”, explicó.
Argeñal comparó las condiciones actuales con las registradas hace 11 años, cuando Tegucigalpa alcanzó la temperatura más alta de su serie histórica y Honduras atravesó una severa sequía.
“Justamente en el 2015 también tuvo un fenomeno del Niño fuerte y la peor sequía registrada antes de esta, fue justamente de 2015. Esta sequía esta practicamente igualando a la del 2015, en algunos sectores incluso la esta superando”, recordó Argeñal.
El especialista agregó que las condiciones observadas durante 2026 colocan nuevamente al país cerca de sus registros climáticos extremos. “La sequía del 2015 fue la más alta histórica, o sea este es el segundo valor más alto que se registra en la data que tenemos de Tegucigalpa desde 1951”, señaló.
Para septiembre, CENAOS prevé lluvias dispersas y un déficit de precipitaciones de entre 20 % y 30 %. Las lluvias que puedan registrarse durante los próximos meses podrían contribuir a recuperar los niveles de algunas represas afectadas por el período seco, según las proyecciones del organismo.
Argeñal consideró, sin embargo, que la recuperación de la represa La Concepción será más difícil. El comportamiento de las precipitaciones durante los próximos meses será determinante para los embalses y las zonas afectadas por la sequía, después de un período marcado por calor extremo, una intensa canícula y una marcada reducción de las lluvias.
