La falta de lluvias y las altas temperaturas aumentan la vulnerabilidad de los cultivos y el ganado en 18 departamentos y 106 municipios de Guatemala, según el monitoreo agroclimático del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA), que recomendó a los productores adoptar medidas preventivas.
El seguimiento señala que varias regiones experimentarán jornadas con poca o ninguna precipitación, mientras en otras podrían registrarse lluvias fuertes acompañadas de actividad eléctrica. Estas últimas condiciones pueden provocar erosión, corrientes de agua y pérdida de suelo, principalmente en las regiones Norte, Caribe y Bocacosta.
Las temperaturas podrían superar los 35 °C en departamentos como Petén, Escuintla, Santa Rosa, Jutiapa, Retalhuleu, Alta Verapaz, Izabal, Quiché y Zacapa, entre otras zonas. El calor intenso combinado con menores precipitaciones acelera la pérdida de humedad de los suelos.
Entre los cultivos que podrían presentar mayor vulnerabilidad por estas condiciones se encuentran el maíz, frijol, café, banano, cardamomo, arroz, plátano y diferentes hortalizas. A los efectos de las altas temperaturas se suma que la humedad y la presencia de neblina pueden favorecer el desarrollo de enfermedades en las plantaciones.
Ante este escenario, el Viceministerio de Desarrollo Económico Rural (VIDER) recomendó mantener los suelos cubiertos y evitar labores agrícolas que los dejen expuestos. También aconsejó aprovechar de forma eficiente el agua disponible para reducir el impacto de períodos con pocas precipitaciones.
Para las explotaciones que disponen de sistemas de riego, las autoridades recomiendan utilizarlos durante las primeras horas de la mañana o al final de la tarde. Los productores también deben controlar las malezas debido a que compiten con los cultivos por el agua y los nutrientes disponibles en el suelo.
En el sector pecuario, el Viceministerio de Sanidad Agropecuaria y Regulaciones (VISAR) aconsejó ajustar la cantidad de animales de acuerdo con la disponibilidad de alimento, garantizar espacios con sombra para el ganado y preparar reservas de forraje o alimentos suplementarios.
Las recomendaciones forman parte del seguimiento agrometeorológico que realiza el MAGA para orientar a agricultores y ganaderos frente a las variaciones climáticas. El monitoreo busca reducir los riesgos sobre la producción agropecuaria ante la combinación de calor intenso, déficit de lluvias y episodios de precipitaciones fuertes en distintas regiones del país.
