La temporada de lluvias continúa agravando la emergencia en Guatemala. Las autoridades reportan 29,151 personas afectadas, casi 6,000 familias damnificadas y 844 emergencias atendidas desde el inicio de la época lluviosa, el pasado 19 de abril.
Mientras tanto, el Gobierno mantiene un puente aéreo para abastecer con alimentos, agua y medicinas a comunidades que permanecen incomunicadas en Alta Verapaz, Petén e Izabal.
Alta Verapaz sigue siendo el departamento más golpeado por el temporal, con 247 emergencias registradas, seguido por Guatemala, Izabal, Quiché y Quetzaltenango. Las intensas precipitaciones han provocado inundaciones, deslizamientos y el desbordamiento de ríos, dejando decenas de comunidades con acceso limitado por carretera.
Evacuaciones y asistencia
Ante ese escenario, la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) y el Ejército de Guatemala reforzaron un puente aéreo para trasladar ayuda humanitaria hacia las zonas aisladas. Helicópteros y aeronaves militares distribuyen víveres, agua potable, medicamentos y otros insumos esenciales donde el paso terrestre permanece interrumpido.
El balance oficial también refleja el impacto sobre la población. Hasta el 12 de julio, 11,950 personas habían sido evacuadas, 591 permanecían en albergues temporales y la emergencia dejaba además 9 fallecidos, 4 desaparecidos, 7 hospitalizados y 3 personas heridas.
Los daños también alcanzan la infraestructura nacional. La Conred reporta 242 carreteras afectadas, 14 puentes dañados —uno de ellos destruido—, 18 escuelas, tres edificios públicos y nueve redes eléctricas con afectaciones, además de miles de viviendas con daños moderados o severos.
Las inundaciones continúan siendo el fenómeno más frecuente durante la temporada, con 276 eventos registrados, seguidas por la caída de árboles (163), fuertes vientos (111) y deslizamientos (103). También se contabilizan derrumbes, flujos de lodo, hundimientos, colapsos estructurales y personas arrastradas por ríos, lo que evidencia la diversidad de riesgos asociados al invierno.
El Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh) advirtió que la humedad y la inestabilidad atmosférica seguirán favoreciendo lluvias acompañadas de actividad eléctrica en gran parte del país.
Las regiones con mayor probabilidad de acumulados importantes son la Franja Transversal del Norte, el Caribe, la Bocacosta, el Altiplano Central y los Valles de Oriente, donde persiste el riesgo de nuevas crecidas de ríos, inundaciones, deslizamientos y daños adicionales a la infraestructura.
