Guatemala acumuló 24,972 migrantes retornados entre enero y mayo de 2026, según cifras del Instituto Guatemalteco de Migración (IGM), en un contexto marcado por el endurecimiento de controles migratorios y deportaciones desde Estados Unidos.
Huehuetenango lidera la lista nacional con 4,786 retornados, una cifra que refleja el fuerte impacto migratorio en uno de los departamentos históricamente más vinculados a la migración irregular hacia territorio estadounidense.
San Marcos aparece en segundo lugar con 3,731 deportados, seguido por Quiché con 2,586. Los tres departamentos forman parte de las regiones donde miles de familias dependen económicamente de las remesas enviadas desde el extranjero.
El informe oficial también revela que el 89.54 % de las personas retornadas son hombres. Además, el 97.55 % corresponde a adultos, confirmando que la migración irregular sigue teniendo un perfil principalmente laboral.

Familias afrontan el peligroso viaje
Las autoridades migratorias contabilizaron además 232 unidades familiares integradas por 634 personas. El dato evidencia que muchas familias continúan intentando llegar a Estados Unidos pese a los mayores riesgos y restricciones fronterizas.
Entre los menores retornados, el 38.34 % viajaba sin acompañamiento de un adulto, una situación que mantiene la preocupación de organizaciones humanitarias por la vulnerabilidad de niños y adolescentes migrantes en Centroamérica.
Marzo fue el mes con más deportaciones hacia Guatemala, con 5,595 retornados. Aunque mayo registró una baja con 3,700 casos, especialistas advierten que las cifras siguen siendo altas y continúan generando presión sobre las comunidades receptoras y las instituciones encargadas de la reintegración social y laboral.
