Guatemala registró una reducción del 25% en los homicidios durante el primer bimestre de 2026, en comparación con el mismo período del año anterior, mientras el Gobierno anunció un nuevo Estado de prevención por 15 días para reforzar la lucha contra maras y estructuras del crimen organizado.
Las estadísticas oficiales revelan que entre enero y febrero se contabilizaron 376 homicidios, frente a 504 en los mismos meses de 2025, lo que representa 128 casos menos. En enero se reportaron 204 asesinatos, 48 menos que en 2025 (una baja del 19%), y en febrero 172, es decir, 80 menos (una reducción del 32%), según datos del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (CIEN).
La tendencia también muestra una leve disminución respecto al cierre de 2025, cuando las cifras mensuales oscilaban entre 200 y 260 casos. El año pasado tuvo picos de hasta 283 homicidios en julio, lo que refleja un contraste con el inicio de 2026.
Aunque expertos advierten que aún es temprano para confirmar una tendencia sostenida, analistas señalan que la mayor presencia policial y los programas de prevención podrían estar influyendo en la reducción de la violencia.
En este contexto, el presidente Bernardo Arévalo anunció que a partir de mañana entrará en vigencia un nuevo Estado de prevención por 15 días en todo el territorio nacional. La medida permitirá mantener la presencia conjunta de la Policía Nacional Civil (PNC) y el Ejército en calles y cárceles, con el objetivo de desarticular conexiones entre cabecillas y pandillas.
El mandatario informó que las fuerzas combinadas reportan una disminución del 8% en la incidencia criminal general durante el último mes. Además, detalló 5,656 capturas, de las cuales 3,998 fueron en flagrancia, 8,104 operativos policiales y 1,350 allanamientos. También se incautaron 4,927 kilos de cocaína, más de 1,103,215 matas de marihuana y 1,907 envoltorios de droga.
Organizaciones como el Grupo de Apoyo Mutuo (GAM) consideran positiva la ampliación del Estado de prevención, aunque expertos como el politólogo Renzo Rosal advierten que el reto será lograr una desarticulación estructural del crimen y no solo operativos focalizados, para evitar que la delincuencia se desplace hacia otras zonas del país.
