El gobierno de Guatemala acordó realizar operaciones conjuntas con Estados Unidos contra organizaciones de narcotráfico que operan en territorio guatemalteco, según informó el periódico The New York Times.
El acuerdo representa una nueva etapa en la cooperación bilateral de seguridad y en la estrategia impulsada por el presidente estadounidense, Donald Trump, contra cárteles de droga en América Latina.
Conversación entre mandatarios abrió negociaciones
De acuerdo con el reporte, el presidente guatemalteco, Bernardo Arévalo, alcanzó el acuerdo durante una llamada con el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth.
Además, el gobierno guatemalteco envió una solicitud formal para recibir cooperación en operaciones lideradas por fuerzas de seguridad locales contra estructuras de tráfico de drogas.
Según fuentes citadas por el diario, Guatemala autorizó operaciones aéreas y misiones conjuntas dentro de su territorio para combatir redes criminales y narcotraficantes.
Breaking News: Guatemala agreed to carry out joint strikes with the U.S. to target drug traffickers within its own borders, in a further expansion of the Trump administration’s military campaign across Latin America. https://t.co/xT6AuU1MWh
— The New York Times (@nytimes) May 28, 2026
Estrategia regional aumenta presión sobre cárteles
El informe señala que las primeras operaciones podrían iniciar el próximo mes. Con ello, Guatemala se convertiría en el segundo país latinoamericano que permite acciones militares conjuntas de este tipo en 2026.
Ecuador adoptó recientemente un esquema similar, en el que fuerzas estadounidenses asesoran a militares ecuatorianos en operaciones contra grupos criminales.
Funcionarios estadounidenses sostienen que cerca del 90 % de la cocaína que llega a Estados Unidos cruza por Centroamérica y México mediante rutas terrestres, marítimas y aéreas.
Debate internacional gira en torno a legalidad de operativos
La estrategia de Washington también generó cuestionamientos internacionales. Organismos vinculados a la Organización de las Naciones Unidas criticaron operaciones previas en el Caribe y el Pacífico oriental por posibles violaciones al derecho internacional.
Además, sectores políticos y analistas debaten el impacto que este tipo de acuerdos podría tener sobre la soberanía y autonomía de los países participantes.
