El Gobierno de Costa Rica calificó como “irracional” la propuesta de aumento del 2,94% al Fondo Especial para la Educación Superior (FEES) planteada por el Consejo Nacional de Rectores (Conare), y dio por cerradas las negociaciones tras una reunión clave celebrada el 21 de abril.
El FEES es el mecanismo mediante el cual el Estado financia a las universidades públicas del país, incluyendo a la Universidad de Costa Rica (UCR), la Universidad Nacional (UNA), el Tecnológico de Costa Rica (TEC), la Universidad Estatal a Distancia (UNED) y la Universidad Técnica Nacional (UTN).
La propuesta de Conare buscaba aumentar el presupuesto actual, fijado en unos ₡593.484 millones (más de 1.100 millones de dólares), en cerca de ₡17.400 millones adicionales.
Lea más: La presidenta electa de Costa Rica dará a conocer su gabinete tres días antes de su toma de posesión
Gobierno dice “no”
Sin embargo, el Ejecutivo rechazó el planteamiento y propuso mantener el monto sin cambios para 2027.
En un hecho inusual, el presidente Rodrigo Chaves y la presidenta electa Laura Fernández participaron juntos en la sesión final y coincidieron en que el FEES debe congelarse hasta que se redistribuyan los recursos entre las universidades.

El Gobierno cuestiona que la UCR reciba aproximadamente el 50% del fondo y la UNA cerca del 20%, mientras que el resto de universidades obtiene porcentajes menores.
Según el Ministerio de Educación, esta distribución es desigual y debe corregirse antes de considerar aumentos.
Estudiantes a las calles
Las universidades, por su parte, advierten que un presupuesto sin crecimiento afectaría becas, investigación y programas académicos.
Un día antes del cierre de las negociaciones, estudiantes de la UCR protestaron en San José para defender el financiamiento. Lo hicieron frente a Casa Presidencial y la rotonda de San Pedro.
Durante la manifestación, un vehículo embistió a varios jóvenes al intentar romper un bloqueo, lo que aumentó la tensión.
El futuro del FEES 2027 quedará ahora en manos de la próxima Asamblea Legislativa, que tendrá mayoría oficialista, mientras estudiantes y autoridades universitarias anticipan nuevas protestas en defensa del presupuesto.







