El Juzgado Cuarto Penal inició la audiencia de primera declaración contra Melcin Gabriel de León, alias Little Strong; Marlon Martínez Sincuir, alias Spectro; y Nicolás Xantés Sis, alias El Brown, recapturados tras la fuga ocurrida en octubre pasado en el centro carcelario Fraijanes II, uno de los penales más vigilados de Guatemala.
Según la imputación del Ministerio Público, las inspecciones realizadas descartaron túneles, excavaciones u otros métodos extraordinarios de escape. Para los investigadores, los reos habrían salido por la puerta principal del penal, lo que refuerza la hipótesis de una evasión con apoyo interno y no una fuga improvisada.
Durante su declaración, Spectro afirmó que la salida fue coordinada por “autoridades superiores” del Sistema Penitenciario, del propio centro carcelario y de la Policía Nacional Civil. En ese contexto, mencionó el nombre “Boteo”, aludiendo al director general de la PNC, David Custodio Boteo, quien había encabezado requisas en Fraijanes II antes de la fuga.
El reo sostuvo que los fugados cumplieron con un pago económico exigido por las autoridades, aunque se negó a revelar el monto. “Ellos estaban coordinados con lo que pasó”, declaró, y agregó que les prometieron que “todo iba a estar tuanis”, una expresión coloquial que sugiere un acuerdo previo incumplido.
Por su parte, Little Strong y El Brown respaldaron esa versión e incluso señalaron al exministro de Gobernación Francisco Jiménez como otra de las autoridades que, según dijeron, tenía conocimiento de la fuga. Tras escuchar los argumentos, el juez Pedro Laynez ligó a proceso a los tres reos por el delito de evasión y ordenó prisión preventiva, otorgando tres meses al MP para concluir la investigación.
En respuesta, el Ministerio de Gobernación de Guatemala rechazó categóricamente las acusaciones y defendió a la Policía Nacional Civil, asegurando que no tiene injerencia en los procedimientos internos del Sistema Penitenciario ni relación con la guardia penitenciaria.
Además, señaló que el líder de la estructura criminal habría inducido a los reos a dar declaraciones falsas, negando cualquier participación policial en la fuga.
