El expresidente de Honduras Juan Orlando Hernández afirmó este lunes que enfrenta una situación de “indefensión” y “limbo jurídico” al comparecer ante un juez por un proceso por presunto fraude y lavado de activos por unos $10.8 millones. El caso fue abierto en 2023. Además, está relacionado con supuestos desvíos de fondos públicos.
Hernández, de 57 años, llegó al Tribunal de Sentencia en Tegucigalpa después de que un juez aceptara su presentación voluntaria. También suspendió de forma provisional la orden de captura y la alerta roja internacional que pesaban en su contra.
El exmandatario cuestiona el trámite del proceso
Antes de ingresar a la audiencia, Hernández declaró que su defensa presentó un recurso para que el expediente permanezca en la Corte Suprema de Justicia de Honduras, pero ese recurso aún no ha sido resuelto.
“A esta hora estoy en indefensión todavía (…) nosotros pedimos una reposición el viernes y no la han resuelto, estoy en el limbo”, dijo el exgobernante a periodistas.
Además, aseguró que enfrenta una “persecución política” y pidió investigar por qué, según su versión, solo en su caso se emitió una orden de captura mientras otros imputados pudieron presentarse en libertad.
JOH SALE DE LA CSJ PARA AGRADECER EL RESPALDO DE SUS SIMPATIZANTES
El expresidente Juan Orlando Hernández salió momentáneamente de las instalaciones de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) para saludar y agradecer el respaldo de dirigentes y simpatizantes del Partido Nacional,… pic.twitter.com/qRINdg1Gcc
— EL ESPECTADOR HN 🇭🇳 (@ElEspectadorHn) August 3, 2026
El expediente cambió de tribunal
La audiencia quedó bajo la responsabilidad de un juez especializado en criminalidad organizada. El magistrado que había sido designado inicialmente por la Corte Suprema se declaró sin competencia para conocer el caso.
El juez consideró que la investigación no involucra a un alto funcionario en funciones que justifique mantener el proceso en ese tribunal. Sin embargo, la legislación hondureña establece que la Corte Suprema es competente para juzgar a altos funcionarios y diputados, cargo que Hernández ocupaba durante el período investigado.
La investigación apunta a fondos destinados a una campaña electoral
La causa está relacionada con el presunto desvío de 10.8 millones de dólares hacia dos fundaciones entre 2010 y 2013, cuando Hernández presidía el Congreso Nacional. Según la acusación, esos recursos habrían financiado su campaña presidencial de 2013.
Decenas de seguidores del expresidente se concentraron frente a la Corte Suprema para expresarle apoyo. Hernández llegó acompañado por su familia y bajo un fuerte dispositivo de seguridad.
El exmandatario regresó a Honduras el 26 de julio de 2026. Había sido extraditado a Estados Unidos en 2022, donde un tribunal lo condenó en 2024 a 45 años de prisión por delitos relacionados con narcotráfico. Posteriormente, esa sentencia quedó sin efecto tras el indulto total otorgado por el presidente estadounidense Donald Trump el 1 de diciembre de 2025.
