Los expresidentes de las federaciones de fútbol de El Salvador y Costa Rica, Reynaldo Vásquez y Eduardo Li, solicitaron a la justicia de Estados Unidos anular las condenas que recibieron por el caso FIFA Gate. Ambos recursos se presentaron después de que el Departamento de Justicia modificara su postura sobre una parte del proceso judicial.
La decisión del Gobierno estadounidense, anunciada en 2025, motivó nuevas solicitudes de revisión por parte de varios condenados en la investigación internacional sobre corrupción en el fútbol.
Cambio de postura abrió la puerta a nuevos recursos
Reynaldo Vásquez, expresidente de la Federación Salvadoreña de Fútbol (Fesfut), pidió revocar la sentencia dictada en 2022 por recibir más de $360,000 en sobornos relacionados con los derechos de transmisión de la selección nacional.
Además, solicitó que se elimine la obligación de devolver ese dinero y que se le reintegren cerca de $56,875 correspondientes a gastos judiciales y de extradición.
Por su parte, Eduardo Li, expresidente de la Federación Costarricense de Fútbol, pidió anular su condena y recuperar $668,000 confiscados por las autoridades estadounidenses.
Según los argumentos presentados, ambos exdirigentes respaldan sus recursos en la decisión del Departamento de Justicia de retirar la acusación contra otro implicado al considerar que determinados sobornos ocurridos fuera de Estados Unidos no constituían un delito federal.
Ambos admitieron haber recibido sobornos
Vásquez se declaró culpable de conspiración para cometer crimen organizado y fraude. Admitió haber recibido pagos de la empresa Media World para favorecer contratos sobre los derechos televisivos de la selección salvadoreña.
Li también aceptó cargos por crimen organizado, fraude electrónico y conspiración para cometer lavado de dinero, tras ser arrestado en Suiza en 2015 y extraditado a Estados Unidos.
Investigación alcanzó a dirigentes de Centroamérica
El caso FIFA Gate destapó una red de sobornos, fraude y lavado de dinero que involucró a dirigentes de la FIFA, la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), la Confederación de Norte, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (Concacaf) y empresas de mercadeo deportivo.
La investigación también procesó a otros dirigentes centroamericanos, entre ellos los hondureños Rafael Leonardo Callejas y Alfredo Hawit, el nicaragüense Julio Rocha y los guatemaltecos Héctor Trujillo, Brayan Jiménez y Rafael Salguero, quienes enfrentaron distintos desenlaces judiciales tras colaborar con las autoridades o cumplir sus condenas.
En el caso de Li, una eventual anulación de la sentencia también podría permitirle solicitar a la FIFA la revisión de la inhabilitación de por vida que le impuso su Comité de Ética en 2017.
En Guatemala, los 3 dirigentes implicados en el caso FIFA Gate ya concluyeron sus procesos judiciales en Estados Unidos. Héctor Trujillo cumplió una condena de 8 meses de prisión, recuperó su libertad y regresó a su pais, donde permanece alejado de la abogacía, la política y el deporte.
Brayan Jiménez recibió una sentencia de tiempo servido, 2 años de libertad condicional y una multa de $350,000. Tras cumplir esas medidas, quedó en libertad. Por su parte, Rafael Salguero fue condenado a tiempo servido por su colaboración con el FBI durante la investigación. No ingresó en prisión ni pagó multas en Estados Unidos y la sanción de 7 años que le impuso la FIFA concluyó oficialmente en 2026.
