El Ministerio de Salud salvadoreño informó que el inicio de 2026 registra un caso confirmado de dengue y casi 400 casos sospechosos en las primeras dos semanas epidemiológicas, lo que ha llevado a activar vigilancia y esfuerzos de control del vector transmisor, el mosquito Aedes aegypti, en varios municipios del país.
Según el boletín epidemiológico oficial, 397 casos sospechosos se notificaron entre la primera y segunda semana del año, con San Salvador, Santa Ana y La Libertad entre los municipios que presentan riesgo moderado de transmisión.
Las autoridades también señalaron que, hasta ahora, no se han registrado fallecimientos por dengue en 2026, aunque dos egresos hospitalarios asociados a la enfermedad sí han sido reportados, subrayando la importancia de mantener medidas de prevención comunitaria.
El informe oficial destacó que los niños y adolescentes figuran entre los grupos más afectados, con mayor incidencia de casos en menores de cinco años y entre 10 y 19 años, lo que genera preocupación por la posible expansión del virus si no se refuerzan las acciones sanitarias.
En toda la región de las Américas, el dengue continúa siendo una enfermedad transmitida por mosquitos que representa un reto de salud pública, con circulación de múltiples serotipos del virus y variaciones estacionales que influyen en los brotes regionales.
En países vecinos como Panamá y Guatemala, las autoridades sanitarias mantienen alerta epidemiológica y estrategias de seguimiento, ante el riesgo de transmisión de enfermedades similares transmitidas por mosquitos, lo que subraya la necesidad de una respuesta coordinada para proteger a la población centroamericana.
Qué deben saber las comunidades: eliminar criaderos de mosquitos, vaciar recipientes con agua estancada, usar repelente y reforzar la vigilancia en centros de salud locales son medidas clave para prevenir la propagación del dengue en El Salvador y el resto de Centroamérica.
