Guatemala enfrenta una emergencia sanitaria por un brote de sarampión que ha dejado 105 casos confirmados, según el Ministerio de Salud, que reporta además siete hospitalizaciones y 34 pacientes en tratamiento ambulatorio.
El foco principal del brote se ubica en Sololá, donde las autoridades sanitarias detectaron los primeros casos, asociados a una baja cobertura de vacunación y eventos masivos que propiciaron la transmisión del virus. Sololá y el departamento de Guatemala concentran al menos el 50 % del total de contagios, según el último reporte oficial.
La propagación del virus ya ha alcanzado otros departamentos como Escuintla, Izabal, Quetzaltenango y la capital, lo que ha llevado a intensificar la vigilancia epidemiológica activa en todo el país. En el departamento de Guatemala, entre 18 y 20 casos están bajo monitoreo a través de las áreas de salud conocidas como PETES, con el fin de aplicar medidas de contención más focalizadas.
Especialistas advierten que, aunque la vacunación es fundamental, no todos los organismos generan la respuesta inmunitaria esperada, permitiendo que algunas personas vacunadas contraigan el virus y presenten síntomas como fiebre y erupciones en la piel. Aun así, las autoridades insisten en que completar el esquema de vacunación es la herramienta más eficaz para frenar la transmisión.
La mayor parte de los contagios se registra entre personas de 15 a 39 años; sin embargo, los menores de 10 años muestran la tasa de incidencia más alta, siendo el grupo más vulnerable ante el virus. Por ello, el Ministerio de Salud hizo un nuevo llamado a la población a vacunar a sus hijos y mantener actualizados sus esquemas de inmunización.
“Reiteramos a la población que la vacunación sigue siendo la medida preventiva más efectiva para contener este brote”, subrayó el Ministerio en su más reciente comunicado.
