La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) advirtió que la sequía provocada por el fenómeno de El Niño puede convertirse rápidamente en una crisis de hambre en Centroamérica y el Caribe, dos de las regiones más vulnerables del planeta frente a este fenómeno climático.
En un análisis publicado por el organismo, la FAO identifica al Corredor Seco centroamericano como una de las zonas con mayor riesgo para la agricultura, donde la probabilidad de sequías en áreas productivas supera el 50 %. La agencia sostiene que el calentamiento global está intensificando los efectos de El Niño, haciendo que sus consecuencias sean más severas que en décadas anteriores.
El organismo recordó que el episodio de El Niño de 2015-2016 dejó a 3.5 millones de personas en situación de inseguridad alimentaria en el Corredor Seco de Centroamérica. En Haití, las pérdidas fueron aún más dramáticas, con una reducción del 70 % en las cosechas agrícolas.
Además, la FAO señaló que los pronósticos actuales indican una probabilidad del 70 % de lluvias por debajo de lo normal en gran parte de Centroamérica y el Caribe, un escenario que podría afectar cultivos básicos como maíz y frijol, esenciales para la alimentación de millones de familias.

Las advertencias coinciden con los pronósticos del Centro de Predicción Climática de Estados Unidos (NOAA) y del Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (Ciifen), que prevén un episodio de El Niño muy fuerte entre octubre y diciembre, aumentando el riesgo de sequías prolongadas en la región.
Ante ese panorama, algunos países ya comenzaron a tomar medidas. En El Salvador, productores adelantaron la siembra de maíz y frijol para reducir el impacto de una eventual disminución de las lluvias, mientras que el Ministerio de Medio Ambiente confirmó que entre finales de junio y mediados de julio ya se registró un primer episodio de sequía meteorológica.
La FAO advirtió que los países con mayor dependencia de la agricultura de temporal serán los más afectados y estimó que el 80 % de las pérdidas agrícolas por sequía recaerá en naciones de ingresos bajos y medios.
Frente a este escenario, junto con el Programa Mundial de Alimentos (PMA), lanzó un llamado para recaudar 202 millones de dólares con el objetivo de proteger a 8.8 millones de personas en 22 países considerados de alto riesgo por el avance de El Niño.






