El fenómeno del Niño, que eleva las temperaturas a sus máximos, no solo provoca problemas de deshidratación, sino que aumenta las posibilidades de sufrir problemas cardiovasculares, respiratorios, renales y de piel, según detallan especialistas del Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica.
El Colegio de Médicos señala que las personas más propensas a sufrir los efectos del Niño son los adultos mayores, personas con enfermedades crónicas y demás personas vulnerables, quienes principalmente estarían expuestos a problemas cardiovasculares, respiratorios, renales de piel y el agravamiento de enfermedades ya existentes.
El presidente del Colegio, Elliott Garita, explicó que el principal efecto de El Niño es la deshidratación y la pérdida de líquidos, lo que hace que la sangre se concentre y que el corazón deba sobre esforzarse para mantener la circulación, lo que podría ser letal en adultos mayores o personas con enfermedades cardiacas.
Por ello, Garita recomienda vigilar la correcta hidratación para proteger el corazón y vigilar el color de la orina para identificar cuándo el organismo necesita mayor ingesta de líquidos. El especialista recomienda el consumo de frutas altas en líquidos como sandía y melón.
Por su parte, el especialista en medicina interna, Carlos Araya, indicó que se ha comprobado que entre más aumenta el calor, más hospitalizaciones se reportan, al igual que muertes por infartos, accidentes cerebrovasculares, complicaciones cardiacas cálculos renales, diabetes e incluso, hipertensión.
Ante esta situación, Araya recomienda no ingerir agua hasta que el cuerpo siente sed, porque puede que en ese momento ya se haya iniciado un proceso de deshidratación, sino ingerir líquidos en la cantidad adecuada aunque no haya sed.
Cambios de temperatura genera problemas pulmonares y de alergia
Por otro lado, el neurólogo Luis Ugalde explicó que el fenómeno de El Niño altera las condiciones ambientales y da lugar a una mayor exposición a polvo y humo que terminan por inflamar o irritar las vías respiratorias, lo que, en personas sanas ocasiona tos, congestión o sensación de pecho apretado.
Mientras que, las personas con condiciones crónicas, fibrosis pulmonar u otros padecimientos tienen más posibilidades de crisis que empeoren sus padecimientos. Además, el cambio repentino de clima da lugar a que las personas sufran síntomas de alergias, por las partículas que quedan suspendidas en el aire, el cambio de temperatura y la humedad.
