El calor está cambiando el comportamiento climático incluso en algunas de las zonas tradicionalmente más frescas de Guatemala. Registros meteorológicos muestran que durante julio y agosto 8 estaciones ubicadas en municipios de clima frío y templado superaron sus anteriores máximos de temperatura.
Los nuevos récords se registraron en estaciones de Jalapa, Quetzaltenango, Sacatepéquez, Sololá, San Marcos, Huehuetenango y Chimaltenango. En promedio, las temperaturas que rompieron las marcas anteriores fueron 1,1 °C superiores.
El caso más pronunciado ocurrió en El Tablón, Sololá. Allí, la temperatura había alcanzado un máximo de 25,2 °C en agosto de 2023, pero este año el termómetro llegó a 28,2 °C, una diferencia de 3 °C.
También hubo nuevos registros en Huehuetenango. En San Pedro Necta se alcanzaron 31,2 °C, frente al récord anterior de 29,8 °C registrado en 2019. En Potrero Carrillo, Jalapa, la temperatura llegó a 29,4 °C, 1,8 grados por encima de la máxima registrada en 2025.
El fenómeno ocurre en un año particularmente seco. Un análisis previo de 39 estaciones determinó que 23, equivalentes al 59%, registraron entre mayo y agosto el menor acumulado de lluvia de sus respectivas series históricas disponibles. Además, se contabilizaron 22 récords mensuales de temperatura máxima durante ese período.
La falta de precipitaciones ayuda a explicar parte del incremento. Una menor nubosidad permite que más radiación solar alcance directamente la superficie y, cuando el suelo pierde humedad, una mayor proporción de la energía contribuye a elevar la temperatura del aire cercano.
Guatemala también enfrenta la influencia de El Niño, que continúa fortaleciéndose. El Insivumeh estimó una probabilidad de entre 95% y 100% de condiciones de El Niño entre agosto de 2026 y marzo de 2027, aunque los especialistas advierten que los récords de calor no pueden atribuirse únicamente a este fenómeno.
Las lluvias registradas durante septiembre han permitido refrescar temporalmente algunas áreas, pero todavía no compensan el déficit acumulado desde mayo. Para diciembre y enero se espera una temporada activa de frentes fríos; después de ese período, los especialistas señalan que las temperaturas elevadas podrían volver a imponerse
