La Conferencia Episcopal de Honduras expresó este jueves su preocupación por el aumento de la violencia en el país y condenó los múltiple crímenes registrados en los departamentos de Colón y Cortés.
En un comunicado divulgado desde Tegucigalpa, la Iglesia Católica hondureña lamentó la muerte de 19 personas en la finca de palma “Paso Aguán”. Dicha finca está ubicada en la aldea de Rigores, en Trujillo.
Los obispos señalaron que las víctimas eran trabajadores de la finca. Ellos se dirigían a cumplir sus labores diarias cuando ocurrió el ataque armado.
Además, la Conferencia Episcopal manifestó preocupación por el recrudecimiento de la violencia en la zona fronteriza entre Honduras y Guatemala, tras la muerte de varios policías y civiles en Corinto, municipio de Omoa.
Rechaza “justificaciones superficiales” ante hechos violentos
La entidad afirmó que recibe con “profunda tristeza e indignación” las noticias sobre los hechos violentos ocurridos en distintas regiones del país.
En el pronunciamiento, los obispos rechazaron cualquier intento de minimizar los ataques y aseguraron que no aceptan “justificaciones superficiales” frente a crímenes que han dejado familias afectadas.
🙏🏻⛪️ La Conferencia Episcopal de Honduras emite comunicado ante el aumento de la violencia en Honduras. pic.twitter.com/s5aCEvPhF2
— ✨ Suyapa Medios 🙏 (@suyapamedios) May 22, 2026
“Cada víctima es una persona creada a imagen y semejanza de Dios”, expresó la Conferencia Episcopal en el documento.
La Iglesia también reiteró que toda vida humana debe considerarse sagrada y pidió a la sociedad hondureña reflexionar sobre el impacto de la violencia.
Mensaje religioso incluye oraciones y llamado a la paz en Honduras
La Conferencia Episcopal envió condolencias a las familias de las víctimas y aseguró que mantiene oraciones por las personas fallecidas y los heridos.
Asimismo, pidió a Dios conceder paz al país y llamó a trabajar por una sociedad basada en justicia, verdad y convivencia pacífica.
Ataques elevan preocupación por seguridad
El pronunciamiento de la Iglesia ocurre después de un jueves sangriento.
Entre ellos figura la masacre ocurrida en la comunidad de Rigores, en Trujillo. En ese lugar, autoridades confirmaron 19 víctimas mortales en una finca de palma africana.
Además, la Secretaría de Seguridad investiga el asesinato de 5 agentes policiales que participaron en un operativo contra una estructura vinculada con el narcotráfico en Omoa, departamento de Cortés.
